30.10.01

Bendito silencio

No me lo puedo creer. Es como cuando termina la mascletà y te quedas boqueando cual besugo, ensordecido por el súbito contraste entre el ruido apocalíptico de antes y ruido ciudadano de después. Pero esto es diferente, porque... No quiero prolongar el suspense:

Han apagado el ventilador de la campana de gases.

Mis fieles lectores recordarán la épica historia del ventilador que no se apagaba desde Junio más o menos, y mi aterradora descripción de los efectos que el ruido constante e invasivo producía en las almas delicadas de los que aquí trabajamos. Esta mañana ha aparecido el Hombre de la Escalera Roja, sonriendo ladinamente bajo su bigote pelirrojo, y al cabo de treinta segundos y un toquecito a un interruptor, zas... Silencio.

Aliviados de la presión psicológica y otorrinolaringológica (toma ya, y sin respirar) del runrún eterno del ventilador, un ambiente festivo y lúdico se ha adueñado del laboratorio. Lo malo es que ahora tenemos que volver a acostumbrarnos a hablar en un tono normal, porque instintivamente, durante los últimos meses, hemos ido ajustando el volumen para compensar la contaminación acústica reinante, y ahora parecemos un grupo de sordos con los sonotones mal ajustados.

Qué maravilla, qué silencio.
La falsa medida del hombre

Después de una larga temporada en que perdí la energía y las ganas de leer ensayos, he vuelto a la palestra hace relativamente poco. Será el otoño, que invita más a la reflexión y a hundir la cabeza en un libro para no ahogarse. Claro que lo mío es ya vida anfibia, tanto por el tiempo que paso bajo el agua de lluvia como por el tiempo que paso inmersa en libros, pero eso es otro cantar...

Para mi regreso al mundo de la Gente Que Escribe Bien Sobre Temas Interesantes decidí empezar ligerito, con un libro de Michael Shermer llamado How We Believe, que se bebe como agüita y te deja con buen sabor de boca y la neurona despejada y lista. Luego llegó Guns, Germs and Steel (adecuadamente traducido en España como "Armas, Gérmenes y Acero"), que no me engachó tanto, aunque el asunto que trata es fascinante y el libro en sí está muy bien escrito. Lo dejé en la estantería de "para releer en ocasión más propicia".

Ahora estoy con un libro que tenía pendiente desde hace mucho, mucho tiempo: The Mismeasure of Man, de Stephen Jay Gould ("La falsa medida del hombre" en España, creo). Fabuloso. Fantástico. Me encanta. Y eso que aún estoy con la introducción.

Es cierto que un libro lleva a otro libro. Voy a tener que ponerme al día y leer algo de Chesterton.

Y de paso: Terry Pratchett puede parecer, a primera vista, simplemente un señor que escribe libros divertidos parodiando el género de espada y brujería. Pero hay mucha más enjundia en gran parte de sus libros que en bastantes artículos serios de revistas sesudas. Que conste. Hale.

29.10.01

Jingo!

No gano para sustos hoy. El periódico del campus tiene hoy un artículo escrito por alguien que, a primera vista, es la versión USera de Roberto Alcázar en un día especialmente azul marengo. Madre mía, qué cosas se leen. Sobre todo esta perla:

"The United States of America is the last, best hope of civilization on Earth." (Los Estados Unidos de América son la última y mejor esperanza de civilización en la Tierra)

Tooooooma ya modestia y humildad, por no hablar de visión global. Además, se me ocurre que este señor ha visto demasiadas veces el principio de la serie Babylon 5... "The Babylon station was our last, best hope for peace..." Yo en su lugar me iba a leer un libro. Jardiel Poncela acude raudo a la mente. Ah, no, claro: no lo han traducido al inglés. Ellos se lo pierden.

¿Se me nota que intento compensar un poco por tanto silencio últimamente? No, ¿verdad?

Peste de cambio de horario... Nasnoches.
USA PATRIOT Act

Creo que en los periódicos españoles se ha mencionado la nueva ley que ha aprobado el Congreso de los USA por todo esto del terrorismo. Básicamente es un puñado de medidas que, la verdad, dan miedo. Tiran un poquillo por el lado nazi de la cosa. Pero lo que más miedo me ha dado ha sido enterarme de que la ley, llamada USA PATRIOT Act, es un acrónimo. Mirad qué monada:

Uniting and
Strengthening
America by

Providing
Appropriate
Tools
Required to
Intercept and
Obstruct
Terrorism

Act

O sea, "Uniendo y reforzando América al proporcionar las herramientas adecuadas requeridas para interceptar y obstaculizar el terrorismo".
¿No es monísimo? De verdad que cuando pienso en las horas que habrán pasado para que les quedará tan apañadito el acrónimo molón, se me abren las cannes.
Extraños sonidos

Ante todo, mis disculpas por la falta de actualizaciones últimamente. Y no pienso contaros la excusa que tenía pensada, aunque era una excusa preciosa, en la que salían alienígenas (de mentiras), y un barco pirata y la búsqueda de un tesoro que eran unos manuscritos muy importantes pero que se había comido una ballena azul con melanismo terminal de manera que era una ballena negra y claro, todo el mundo se confundía con la especie, y todos íbamos a por ella y como no había teléfono en el barco no me pude conectar estos días.

Ejem.

Aparte, en estos días en que hasta cabezas por lo general frías se lo piensan antes de abrir el sobre con las ofertas del Círculo de Lectores, da mucha alegría encontrarse un par de cassettes enviados por un amigo, qué digo, un amigazo, que me ha enviado algunas cosas de Ligeti y el Kronos Quartet y más. Estoy escuchándolo ahora, y acaba de empezar un extraño repiqueteo en el que emergen de vez en cuando ritmos inesperados. Es el Poema Sinfónico para 100 metrónomos, y es una de las cosas más raras que he escuchado en mi vida, y a la vez, curiosamente fascinante.

Tengo que escuchar esto más veces. Mil gracias, Borja.

23.10.01

Nature

No, nada de moscas ni de proteínas esta vez. Sólo un anuncio. Con todo esto del carbunco y la psicosis que hay por todas partes, la revista Nature ha sacado un número especial sobre el microbio estrella de estos días, Bacillus anthracis, y lo ha puesto online a disposición del mundo: un detalle que se agradece. Vale, está en inglés, pero es que no hay vuelta de hoja: el inglés es el lenguaje de la ciencia, como antes lo fuera el latín. Aunque los periódicos españoles han hecho, en general, un buen trabajo informando a la gente (especialmente El País), siempre se agradece tener una publicación de la talla de Nature aportando lo que más falta hace en este tipo de crisis: información detallada y objetiva.
Que no nos falte.
Mujeres de negro

Raras veces mis frecuentes visitas al MU no me dan algo que comentar o sobre lo que reflexionar. Hoy lo que me ha dado ha sido un susto, porque en lo alto de las falsas escaleras griegas recubiertas de falso mármol travertino había cuatro féminas, vestidas de negro, en la clásica posición de descanso militar. "Adiós", pensé para mis adentros, "ha venido la Sección Femenina a reclutarnos". Pero no. Un cartel dispuesto al efecto nos informaba: "Women in Black" es una protesta silenciosa contra la guerra, los bombardeos, las violaciones y en general las cosas malas que están pasando y que han pasado y que no queremos que vuelvan a pasar. En silencio, porque, decía el cartel, no quieren aumentar la cacofonía de voces "bienintencionadas pero inútiles" que suenan ahora mismo por todas partes, así que optan por un silencio taciturno y acusador. De negro, no sé, supongo que porque queda más molón y serio. Y por qué "Mujeres de Negro" y no "Gente de Negro", pues tampoco lo sé. No lo decían. Supongo que no hubieran tenido nada en contra de un Hombre de Negro uniéndose a ellas. Vamos, digo yo.


22.10.01

American Gods

Norma ha comprado los derechos del último libro de Neil Gaiman, American Gods.

[Espacio para bailar breve pero sentida jotica de felicidad]

No sé si regalarme el libro en cassette o el Tabula Rasa de Arvo Part. Tú a callar, Borja, que ya sé lo que me dirías tú, dos puntos, guión, cierro paréntesis.
Un sueño de un millar de moscas

Premio para el que pille la referencia del título. Siguiendo con citas, el sueño de las moscas produce... ideas interesantes. Porque hay dos moléculas en la célula, cAMP y CREB (sólo son nombres, que nadie se asuste) que actúan de mensajeros químicos. En concreto, cAMP activa a CREB, y CREB a su vez activa ciertos genes de la mosca del vinagre, nuestra querida y nunca bien ponderada Drosophila melanogaster.

"Bueno, ¿y qué?". Pues que si vamos alterando las cantidades de cAMP que produce la mosca, alterando por consiguiente las cantidades de CREB, alteramos sus ciclos de sueño. Cuanto más cAMP generaban las bestezuelas, menos dormían. Y viceversa. Teniendo en cuenta lo poquísimo que se sabe sobre los mecanismos que regulan el sueño, esto es, como poco, interesante.
"Ya, pero son moscas"... Sí, pero nosotros (quiero decir los mamíferos) también tenemos esas dos moléculas, cAMP y CREB. Y sabemos que ambas tienen algún papel en el aprendizaje y la memoria, ¿veis un poco por dónde va el interés de saber qué hace esas moléculas en las moscas?
¿Quiere esto decir que se ha encontrado una relación clara entre sueño y aprendizaje, algo que podemos asignar al papel de unos pocos genes, unas pocas moléculas? No. De momento no tenemos suficientes datos. Además, el sueño de una mosca y el nuestro no son muy parecidos que digamos (diferentes patrones de actividad cerebral y toda la pesca). Aun así, ahora la cosa está en fastidiar un poco a las moscas con experimentos de privación del sueño y aprendizaje. Sí, hay experimentos de aprendizaje en moscas. Nos pueden dar información más completa sobre el papel de estas dos moléculas.

Como dice Shaw, uno de los científicos que ha encontrado esto, "hay una relación muy interesante [entre sueño y aprendizaje], pero encontrarla está resultando bastante frustrante".

Ah, se me olvidaba. La referencia es: Hendricks, J. C. et al. A non-circadian role for camp signaling and CREB activity in Drosophila rest homeostasis. Nature Neuroscience, (2001).
Vendavales de otoño

El pronóstico decía "nublado". Se dejó lo de "cayendo un agua como para ahogar a las merluzas, salvando a su segura servidora". Ni Nordic walking ni secreciones lácteas: aletas es lo que hacía falta hoy para ir por el campus. Los que iban en bici más parecían escarabajos ineptos arrastrándose por el barro que gráciles deportistas emulando a Armstrong (el ciclista, no el astronauta). Todo se ve hoy envuelto en un aire lechoso, de lluvia pulverizada por las ráfagas de viento que no se deciden a elegir dirección y soplan desde todas partes, hasta de abajo a arriba, mojando todo lo que pillan en un alarde de tolerancia e igualitarismo que ya lo quisiéramos para nosotros.

Mientras, en el laboratorio, Jeff y Huixian hablan tranquilamente sobre el poder nuclear de China y políticas de agresión / no agresión. Menudo tema de conversación para un día que parece sacado de un cuento de Lovecraft, más o menos de la parte en la que el protagonista se entera de por qué todos los del pueblo tienen cara de batracios.

Y por el Quad han aparecido, como setas blanquinegras, carteles plastificados preguntando dónde estaba Dios el 11 de Septiembre. El asunto va a ser resuelto en el auditorio, no recuerdo cuándo, y todos los puntos de vista están invitados. Mi punto de vista y yo nos vamos a quedar en casita, me temo. Sé de sobra que el consenso va a ser que Dios también se va a librar de la responsabilidad esta vez. Y que conste en acta que tampoco hago responsables al Ratoncito Pérez, ni a Melchor, Gaspar ni Baltasar.
Viejas costumbres, nuevas modas

Buenas tardes; hoy su blogger amigo le ofrece dos primicias, dos, por el precio de una: conozca las nuevas modas, las últimas tendencias, lo más "in" en la zona "out" de América, perdón, de Estados Unidos. ¿Saben cuál es el ultimísimo grito, qué digo, alarido en deportes al aire libre? ¿No? Os lo cuento: se llama Nordic walking.
Es sencillo, barato, eficaz, aeróbico, equilibrado, portátil y ecológico. Como su nombre indica, se trata de andar, pero no hacia el Norte. No, lo de Nordic hace referencia a los accesorios usados por el perambulante (toma sha). A ver, me explico de una vez: el Nordic walking es como esquiar, pero sin nieve, y sin esquíes. Sólo se usan unos bastones especiales. Dos. Uno en cada mano, se entiende. Vaya, que andas con dos bastones en lugar de uno, con cuatro puntos de apoyo y en paso de ambladura. Parece que la cosa no es trivial porque hay que tener en cuenta un montón de relaciones ergonómicas, que si la espalda así o asá, las caderas alineadas con Saturno, los codos en ángulo de 120 grados con el meridiano de Greenwich, los hombros bajos, la cabeza alta, la mirada clara y lejos voy por rutas imperiales tra la la laaaa...
Ejem.
Sea como sea, el deporte este parece muy sano y todo lo demás y viene altamente recomendado por sus inventores, que curiosamente no son de California, sino de Finlandia, de ahí lo de Nordic. Dicen también que, aunque parece que no, en realidad se hace más ejercicio que si andaras sin bastones, lo cual, así a bote pronto, no me parece imposible.

Y la otra moda viene de Pittsburgh. Se llama "chickenpox parties". A grandes rasgos, padres responsables organizan fiestas en las que niños enfermos de varicela juegan con niños sanos. La idea es que los enfermos contagien a los sanos y estos puedan, por tanto, adquirir inmunidad de por vida. Como con las vacunas, vaya... ¿Y por qué, se pregunta el lector avispado, no vacunan a los niños y a correr? Se ahorrarían todo el follón de la fiebre, los picores, los alaridos, el faltar a clase (una tragedia para los niños en USA, que se lo pasan pipa en el cole)... Pues porque, cito, "es una manera natural de abordar el problema en vez de andar metiendo más productos químicos en los niños", según dice Carla Shoemaker, una de las madres organizadoras de estas fiestas.
Mejor no digo nadaaaa...

19.10.01

Lógica aplicada

He recibido un estupendo mensaje de correo acerca de la entrada sobre cucharas que no se doblan. He aquí un trozo:

¿Y si en lugar de dedicar los esfuerzos de la no-fuerza a impedir que se
doblen las cucharas, y los esfuerzos de la fuerza telekinética (empeñada
en doblar la pobre cuchara) a doblarla, se dedicaran todos estos
esforzados a hacer algo útil, como recoger papeles del suelo, o a no
tirarlos, o a cualquier menester digno, como ducharse todos los días, por
ejemplo? ¿No crees que nos iría mejor?


Pues sí, francamente, creo que nos iría mucho mejor. A ver si captan la indirecta y dejan tranquilas las cuberterías.

Por otro lado, se me pide en un comentario que ponga en algún sitio los enlaces alucinantes que tengo. No puedo. La cosa es que no los tengo almacenados, surgen de usar el Google y tener intereses algo, um... fuera de lo común. Pero tranquilos que iré poniéndolos en el Blogger a medida que aparezcan, y dejaré algunos enlaces permanentes si veo que proporcionan más solaz de lo normal. Claro que la mayoría están en inglés, aviso.
Aclaración

Después de leerme algunos de los artículos que aparecen en el Psychic Magazine mencionado en la entrada anterior, mi levísima sospecha de antes crece: el sitio va de cachondeo. Vaya, eso no puede ir en serio, de ninguna manera.
Ejercicio de lógica

Prestadme atención un momento, chicos y chicas. Veamos si lo puedo explicar clarito.
Cierto ser humano ha puesto, en algún lugar de su casa, una cuchara. Su propósito es bastante especial; fotos de esta cuchara en cuestión se pueden encontrar por Internet. No diré nombres, de momento. La idea es que los internautas, concentrándose en la foto de la cuchara, enfoquen en ella su poder mental y la doblen, lo cual parece ser, junto con transportar sopa, el destino común de todas las cucharas en esta época magufa que vivimos. ¿Tá claro? Resumo: hay una foto de una cuchara en Internet, la idea es doblarla sólo con el poder de la mente. El que lo logre gana un premio.

Dejemos de lado las dificultades de probar que fuiste tú y no la bruja de tu vecina el que dobló la cuchara (¿tendrá la parte doblada algún tipo de huella digital psíquica? Pero estoy divagando). La cuestión principal es que la cuchara está intacta, sigue sin doblarse, acumula polvo tranquilita en su rincón. La situación no ha cambiado en varios años.

¿Alguien puede ofrecer una explicación de por qué la cuchara no se inmuta pese a que -presumiblemente- el poder mental de millones de personas ha convergido en ella durante años? Ofrezco dos posibilidades:

1) No existe ningún tipo de "poder mental" que, a distancia y sin intermediario físico (léase las manos) pueda doblar una cuchara, ni un spaghetti cocido, ni nada. No existe. Punto. La cuchara seguirá sin doblarse a no ser que alguien la toque, porque así es la vida, hermanos. Resignación. Lávala y úsala para zamparte una buena fabada, será un uso mucho más sensato del utensilio que nos ocupa.

2) Hay un grupo de personas malvadísimas, probablemente pervertidos sexuales, muchos de los cuales se hacen pasar por mujeres en internet, que no viven ni duermen si no pueden hacer algo para fastidiar a los dotados que andan por la vida teletorciendo cuberterías. Cuando supieron de la existencia de esta cuchara puesta a disposición del público, se asustaron mucho, porque saben que los poderes capaces de doblarla a distancia existen, y no toleran que los demás lo sepamos. De modo que estas perversas personas concentraron inmensas cantidades de energía negativa (en la que no creen, por eso es tan negativa) para que todo el poder mental destinado a doblar la cuchara quedara anulado. ¡Y funcionó! La prueba irrefutable es que ¡la cuchara no se ha doblado! Evidenentemente, la única razón para ello es que la energía negativa de los malos ha bloqueado las ondas telekinéticas de los buenos. No cabe otra explicación.

La primera opción no aparece como tal en ningún sitio (uno pensaría que no hace falta, ¿verdad? Ja-ja). La segunda sí. Se puede encontrar en una revista llamada Psychic Magazine.

Y vale, se me ha visto un poco el plumero, no he sido muy objetiva al respecto. Pero caray, es que si no el Blogger sería muy aburrido.

17.10.01

Llamada a filas

He recibido, en la lista de correo electrónico que se envía a empleados de la Universidad (técnicamente yo lo soy, dado que ostento el rimbombante cargo de Research Assistant, en cristiano Pringaílla), ehm... ¿por dónde iba...? Ah, sí... Decía que he recibido un mensaje con información sobre el reembolso de matrícula que se ofrece, sin chistar y casi sin papeleo, a los alumnos que hayan sido llamados a servicio militar activo. Esto no es un boletín periódico de los que se envían por rutina, como el que te recuerda que te hagas limpieza de boca dos veces al año y tal, sino información que hasta ahora no había sido necesaria pero que de pronto lo es, porque, sí, señoras y señores: han llamado a filas a alumnos de la OSU, no sé a cuántos. Supongo que nadie pensaba que sería necesario refrescar la memoria de la gente respecto al papeleo necesario, pero ya ven: lo es. Qué tiempos.
Topónimos

Comenta "¡Alguien, digo yo!" que Iruña es Pamplona en euskera, de lo cual estaba enterada, pero que nunca viene mal repasar. Que no se diga.
Algunos consejos sensatos sobre todo esto del carbunco

Un par de entradas atrás puse una breve notita sobre una página en internet donde se puede encontrar información simple, directa y clara acerca del nivel de paranoia necesario para esto del carbunco. La noticia apareció también en mi Barrapunto, y allí me pidió un lector que la tradujera, lo cual hice. Podéis consultar la traducción aquí. Para los que leáis inglés, siempre es mejor acudir al original, que además ha añadido nueva información desde que miré. Aparte de estos consejos, se encuentra excelente información sobre el carbunco (gracias, Chewie) en la versión digital de El País del martes 16, en la sección Sociedad. Id al apartado "Salud".

16.10.01

Una más

La última ya, que tampoco quiero pasarme... Pero es que son taaaan bonitos...

Lirios


Es cierto que una imagen vale más que mil palabras, ¡ahora no sé qué más escribir!
Presumiendo

Me vais a permitir la indulgencia, porque al fin y al cabo este es mi Blogger y de vez en cuando me puedo dar un homenaje. El homenaje de hoy es una joyita visual. La he comprimido mucho para no sobrecargar la página, así que, lamentablemente, se pierde mucho detalle... Pero menos es nada y aun así la cosa es para gozar mucho, véase:

Corvallis


No, no es mío, qué más quisiera. La autora, sin embargo, es alguien muy cercano a mí, para mi fortuna.
La cuenta es de tres

Hace mucha ilu recibir comentarios en el Blogger. Gracias a ellos ya sé que me lee mi prima, y que por lo menos dos entes más, dicho sea sin ánimo de ofender, pierden el tiem... estoooo, disfrutan de la lectura de tan ameno Blogger. Uno de ellos recalca lo de Iruña, porque mejor dos que una, ¡pa que veas! Si es que hay que ver qué cosas inventan...

15.10.01

A veces soy de un listo...

No sé muy bien cómo lo he hecho pero ahora las ventanitas de los comentarios tienen el mismo color de fondo de mi Blogger... ¡Qué nivelaso!

¡Blogger en ambos sentidos!

¡Por fin! Los de Blogger, que son majos, no sé si lo había dicho, ofrecen ahora la posibilidad de enviar comentarios a las entradas. Acabo de instalar el script y espero con ansia que mis cuatro... bueno, puede que cinco... lectores digan Pamplona, aunque sea. Es fácil, se hace así:
Pincha donde dice "( comment )", se abrirá una ventanita. Puedes poner tu nombre y tu correo (si quieres, vaya), luego escribes el comentario, le das a "Sign" y ya está. Vamos, eso creo.
¡Oye, qué ilu!
Consejos sensatos

He encontrado esta paginita sobre el bacilo del carbunco (anthrax en inglés), Bacillus anthracis. Está llena de sentido común y buenos consejos, amén de un lenguaje directo y claro. También está en inglés, pero quizá convenga traducirlo, aunque sé que la histeria sanitaria no es muy intensa en Europa, al menos no tanto como aquí en USA. Decidme si creéis que sería útil la traducción.

13.10.01

100 metrónomos

¿Alguien sabe quién es Ligeti? Yo hasta ahora tampoco. Pero alguien cuya identidad quedará, de momento, en secreto (para su protección más que nada), tras leer la entrada que escribí sobre John Cage el 5 de Octubre, me ha dicho que existe una composición de Ligeti llamada "Poema Sinfónico para 100 metrónomos", que es, bueno... lo que el título dice, y que no veo la hora de escuchar, porque probablemente va a pasar a mi colección de "músicas raras pero con enjundia".
Y estoy releyendo "Last Call" de Tim Powers. Es incluso mejor de lo que recordaba.

12.10.01

Constantes universales

No, no me refiero a la constante de a Planck ni al valor de c. Hablo de algo muuucho más universal: la burocracia.

Allá por el mes de Junio, aquí en el laboratorio, el ventilador de una de las campanas de extracción de gases se atascó en la posición de "encendido". El constante zumbido ronco era muy molesto, así que llamamos a Mantenimiento para que lo arreglaran. Con rapidez nunca vista, es decir, tras 48 horas, aparecieron dos técnicos pertrechados con lo que parecía un equipo completo de Cazafantasmas, amén de una bonita escalera de mano roja. Se metieron sin miedo en las tenebrosas oquedades del falso techo y emergieron al cabo diciendo que sí, efectivamente: estaba atascado.

--Bueno --dijo Pete, el encargado de estas cosas en el lab--, ¿y no lo pueden apagar?
--No podemos --fue la respuesta, dada con amable conmiseración--. Primero tiene que venir el supervisor a autorizar el trabajo.
--¿Y cuándo --preguntó Pete, temiéndose la respuesta-- podrá venir el supervisor?
--Ya le llamaremos.

El supervisor vino y fuese, corroborando con satisfacción el diagnóstico de los dos técnicos, y dijo que hacía falta no sé qué pieza. Una semana más tarde, Pete se hartó y llamó a dos técnicos de mantenimiento de algún país neutral, que aparecieron, dijeron que el ventilador estaba roto, y que había que cambiar una pieza. Pete dijo que ya, y que si ellos podrían hacerlo. Bueno, dijeron ellos, tenemos la pieza en el almacén, pero no estamos autorizados a apagar el ventilador. Verá, es que estas campanas siguen un programa muy estricto de control de calidad y sólo los técnicos autorizados pueden apagarlas, y...

Mientras, el constante ruido de fondo estaba afectando la estabilidad de las centrífugas, abriendo brechas en el material de vidrio, y ocasionando migrañas a las almas sensibles que aquí trabajamos. La pintura de las paredes se está empezando a descascarillar. Las constantes vibraciones de baja frecuencia matan los cultivos más delicados de bacterias. Tras largo desgaste, un poster enmarcado de ranas tropicales se ladeó y cayó de canto, y por poco no lobotomizó radicalmente a Steve, que dormía tranquilo en su mesa. Y siempre, incesante, el runrún de fondo del ventilador.

Hoy ha venido el supervisor otra vez. Hoy, ojo, hoy 12 de Octubre, tomen nota. Traía la escalera roja, que sigue siendo muy bonita, aun después de todo este tiempo. Ha investigado una vez más en las sombras del falso techo, y ha dictaminado que el ventilador está atascado porque se ha congelado no sé qué relé de la alcatifa del esperlán secundario de torsión. No me prgunten, lo mío es el ADN, no la ingeniería. Una vez más, todos a coro y mirando hacia las alturas cual suplicantes en una novena por lluvia, hemos rogado que nos dijera si tienen la pieza y si pueden APAGAR DE UNA VEZ EL CONDENADO TRASTO QUE NOS ESTÁ VOLVIENDO LOCOS.

Dice que no sabe si tienen la pieza. Dice que tiene que ir a mirarlo. Dice que ya nos llamará.

Quosque tandem?

11.10.01

Si su maestra es buena, despídala (al menos en Georgia)

La República de Georgia, una de entre la miríada de repúblicas que fueron a vivir su vida cuando la Unión Soviética se fue al garete, es un lugar donde ahora mismo las cosas no van muy bien. Una compañera de laboratorio es de ahí (la cosa es más complicada, pero diremos sencillamente que es de ahí), y de vez en cuando recibe mensajes de su hermana, que vive en Tbilisi, y me traduce algunos trozos. Al parecer, la hija de esta mujer había empezado a sacar buenas notas porque estaba muy contenta con su maestra, pero ahora resulta que la maestra se negó a pagar al director del colegio el soborno que todos los demás profesores estaban pagando, y por tanto ha sido despedida.

En un país en el que los sueldos se cobran con medio año de retraso, esta es una de las cosas que la gente da por sentadas y considera "menores".

La foto del enlace es la Plaza de la Libertad. El pedestal vacío tuvo una vez una estatua de Lenin. Me dice mi amiga que cuando la retiraron cortaron la estatua a la altura de las rodillas, y durante algún tiempo dos canillas se quedaron ahí expuestas, solitas, sobre el pedestal.
Que cunda el ejemplo

¡Ha nacido un nuevo Blogger! Javi se enteró de la existencia de este gracias a Barrapunto, y decidió, sabiamente, que el mundo necesita más Bloggers. Se ha montado uno muy bonito llamado El Diario de la Difusión Mental, que espero dure mucho y se llene de cositas enjundiosas, que siempre se agradece. ¡Bienvenido a Blogspot, Javi!

10.10.01

Ya que estaba...

Me he quedado dando un garbeo por la página de AIR, que viene fenomenal para deahogarse y encontrar de nuevo el sentido de la vida. Una vez más, no me ha decepcionado. En esta ocasión traemos para su solaz aquí, en su Blogger amigo, el candente concurso de "Qué Parque tiene la lista más larga de prohibiciones". Va ganando de momento el Parque Nacional de Plitvice, en Croacia. La lista de iconos puede llenar cómodamente una novela gráfica, y como ni yo ni el que envió la entrada sabemos croata, sólo podemos suponer qué significan los dibujillos.
Yo sospecho que en el parque en cuestión se prohíbe: coger flores, desenterrarlas (o quizá escardar), hacer fuego, asustar a los animales (o actuar de director de orquesta enfrente de las vacas), robar huevos de los nidos (o meter mano a los polluelos), robar estalactitas (estalagmitas parece que sí se puede), grabar tu nombre en los árboles, tirar antorchas (eso no puede ser una colilla, ¡qué espanto!), cantar y bailar al son de la música, hacer fotos (bueno, eso está permitido, que no hay barrita roja), dormir a la serena, tomar café a la puerta de la tienda, sobre todo si es en taza y sentado a lo indio, convertirse en un gigante y meterse en el río a ver si te cargas el puente, andar sobre las aguas (debe necesitarse permiso de la curia o algo), nadar a crawl, pescar peces de buen tamaño, ver pasar a un perro corriendo sin tratar de ahorcarlo, y tomar el camino más corto a pesar de que el sendero te indica que debes das más vueltas que una peonza.

Dado que a veces una lista de prohibiciones te indica lo que suele hacer la gente, me parece que Croacia puede ser un lugar muuuuuuyyy interesante...
Otorgados los IgNobel del año 2001

Me ha dicho un pajarito que ya han sido entregados los Premios IgNobel de este año, a esforzados investigadores cuyos trabajos han marcado sin duda un hito en el diario científico del año. Y si no, véase.

[Espacio para efecto especial de fanfarria]

Medicina: otorgado a Peter Barss, por su impactante informe "Heridas debidas a la caída de cocos" (The Journal of Trauma, vol. 21, no. 11, 1984, pp. 990-1).

Física: David Schmidt, por su solución (parcial, ay) al candente problema de por qué las cortinas de la ducha se curvan hacia dentro.

Biología: Buck Weimer, por su invención llamda "Under-Ease": el calzoncillo hermético con filtro de carbón activado que elimina el mal olor de los gases antes de que escapen.

Economía: Joal Slemrod y Wojciech Kopczuk, por su conclusión de que la gente se las arregla para tardar más en morirse si eso les ahorra dinero en los impuestos sobre la herencia. Léalo y asómbrese: "Dying to Save Taxes: Evidence from Estate Tax Returns on the Death Elasticity," National Bureau of Economic Research Working Paper No. W8158, March 2001.

Literatura: John Richards, orgulloso fundador de la Sociedad para la Protección del Apóstrofe, por sus esfuerzos para proteger, promover y defender las diferencias entre el plural y el posesivo en la bella lengua de Shakespeare.

Psicología: Lawrence W. Sherman, por su influyente artículo "Estudio ecológico de la alegría en grupos pequeños de niños de preescolar" (Child Development, vol. 46, no. 1, March 1975, pp. 53-61).

Astrofísica: Dr. Jack y Rexella Van Impe, por su descubrimiento de que los agujeros negros cumplen todos los requisitos técnicos para ser considerados la localización del Infierno. Véalo y tiemble, en la emisión por TV e Internet del programa "Jack Van Impe Presenta", más o menos en el minuto 12.

Paz: Viliumas Malinauskus, por su optimista creación de un parque de atracciones llamado "Stalin World".

Tecnología: ex aequo a John Keogh, por patentar la rueda durante el año 2001, y a la Oficina Australiana de patentes, por concederle la Patente de Innovación número 2001100012.

Salud Pública: Chittaranjan Andrade y B.S. Srihari, por descubrir que los adolescentes se hurgan la nariz a menudo ("A Preliminary Survey of Rhinotillexomania in an Adolescent Sample," Journal of Clinical Psychiatry, vol. 62, no. 6, June 2001, pp. 426-31).

¿No es gonita la ciencia? Más detalles, ganadores de años anteriores, artículos imprescindibles, y el famoso Club de Científicos de Lujuriante Cabellera, en Annals of Improbable Research. ¡Aprenda inglés y léala! Si ya sabe inglés, ¡léala! Si aún no la vio, ¡no adivinará hasta el último minuto que el asesino es Jack, el Forastero!
Problemas con el Blogger y el campus en otoño

Los chicos y chicas que gestionan Blogger son simpáticos; tienen un servicio para informar de cómo van las cosas con el servidor, así que cuando, como ahora, está dando problemas, tienes actualizaciones casi "en vivo" sobre cómo está el asunto. Parece que el número de usuarios está dando problemas al servidor para manejar todo el tráfico, lo cual es buena cosa para los de Blogger, pero no tan buena para los miles de cerebrillos creativos como el de servidora, que usamos este trasto para desahogarnos de vez en cuando.

Hablando de lo cual, ya sé que daba la impresión de que había abandonado la Biblioteca. ¡No es así! Nada más lejos de la realidad. Lo que pasa es que esto es un poco como el hambre, que entra comiendo, y si no tienes un ratito para dejar los dedos discurrir un poco al azar sobre el teclado, se hace más difícil mantener el ritmo de las entradas. Hey, la culpa no es mía, echádsela a los experimentos.

Es otoño; quiero decir con esto que ha empezado a llover otra vez. La gente anda medio aliviada, porque el verano ha sido muy muy seco, y hacía falta reponer un poco las reservas hídricas. Tampoco es que la cosa fuera en plan sequía, pero cuando de repente notas que un álamo se ha desarraigado y te persigue para meter una raicilla en la mochila donde llevas la botellita de agua, vas intuyendo que algo falta en el suelo de Corvallis.

Sea como sea, ha estado lloviendo todo el día, uno de esos días grises y luminosos a la vez. ¿He mencionado ya que me encanta este campus? He nadado hasta el Memorial Union, en elegante estilo crawl, para comprar minas de lápiz, y de camino he visto a una chica que tomaba rápidas notas ¡en chino! en un trozo de papel. No sé cómo se puede escribir tan rápido en chino. Parece un sistema de escritura pensado adrede para tomarse la vida con calma y con una lupa, no para anotar apresuradamente cosas sobre la meiosis. Un poco más adelante, un panel lleno de estrellas de papel invita a los alumnos a compartir con el mundo por qué creen que sus padres (fathers, no parents, ojo) brillan como estrellas. Las razones son varias y pintorescas, desde "porque es mi papá", hasta "mi papá le puede a tu papá". Mis favoritas: "porque me henseñó todo lo que sé" (menos, al parecer, ortografía), y "porque es un caballero", así, tal cual, en elegantísima caligrafía. La razón de todo este cariño astronómico es que este fin de semana está dedicado a las relaciones padre-hijo o hija, y los padres acuden a compartir las emociones de la vida académica con sus retoños y a aprender, se supone, de ellos.

Al salir, una tira de papel aplastada y empapada sobre el asfalto me decía, en letras rojas, "eres una persona creativa y original". El poseedor original del papelito, que es uno de esos que vienen en las galletas chinas de la fortuna, debe haber decidido que otros necesitan tal apoyo moral.

9.10.01

The Old Faithful

(Esto lo intenté enviar ayer o anteayer, ya ni me acuerdo, pero el Blogger ha sufrido un grave ataque de hipo)
Los ánimos están, obviamente, muy revueltos por todas partes desde este fin de semana. Aunque no se nota mucho en el día a día, o al menos yo no lo he notado mucho, las publicaciones locales no dan abasto con la necesidad de la gente de expresar lo que les pasa por la cabeza, o por lo que algunos tienen en su lugar. Un artículo en el periódico del campus, titulado "No estoy orgulloso de ser americano" ha provocado una auténtica avalancha de cartas al director más o menos airadas. Se ve que las sensibilidades andan a flor de piel. Por otro lado, que aquí la de cal y la de arena van de la manita, hace unos días leí que un ciudadano de Texas decidió que lo que le apetecía ese día era quemar una bandera americana en el patio de su casa. Un vecino vio el hecho y ni corto ni perezoso denunció al bandericida. Llevado al juicio, el juez decidió que el ciudadano estaba en su perfecto derecho de quemar cuantas banderas quisiera en la privacidad de su hogar. Aunque la Constitución de aquí no ve con buenos ojos este tipo de gestos, la legalidad o no de la quema de banderas depende de cada estado, y en Texas es perfectamente legal, pese a quien pese.

Mientras, el otoño se ha insinuado ya, con temperaturas bajas y una paleta de colores con la que las puestas de sol compiten en vano.

7.10.01

Los ataques han empezado

Estaba escribiendo una entrada sobre las atracciones de carretera de los USA, pero la he dejado porque está Bush en la tele, anunciando que acaban de empezar los ataques en Afganistán. Dice que el ataque lo llevan a cabo tropas estadounidenses y británicas. Anuncia que van a destruir los campamenos y las vías de comunicación de los terroristas...

¿Qué hago retransmitiendo en directo? La CNN lo está emitiendo ahora. Id a verlo. Leedlo en Internet.

6.10.01

Halloween

Se acerca Halloween, y sólo alguien en coma cerebral profundo encerrado en una caja fuerte estanca dentro de una jaula de Faraday podría olvidarse de ello. Está en todas partes: todo es color calabaza, verde bilioso, rojo sangre, negro gótico. Acabo de volver de comprar, y en el exterior de la tienda, perdón, de la gran superficie deshumanizada e inorgánica (mentira y mentira, pero esto queda para otra entrada)... Ehm, decía, que fuera de la tienda había cajas y cajas llenas de calabazas de todos los tamaños, desde miniaturas como manzanas a monstruos de 70 kilos como alienígenas invasores.

Halloween es divertido, aquí. A pesar de que ha conservado el nombre católico, contracción de "All Hallows Eve", es un batiburrillo de creencias y tradiciones centroeuropeas, irlandesas y celtas sobre todo, desde los "soul cakes", precursores de los niños que te amenazan con darte un susto si no les das dulces, hasta Jack O'Lantern, que dio lugar a esta plaga anual de calabazas a partir de una leyenda popular, estremecedora como todas las leyendas populares. Jack era un borracho y un tramposo que engañó al diablo en una ocasión. Cuando murió, no pudo ir al cielo por los vicios que tuvo en vida, pero tampoco fue al infierno porque el diablo todavía le guardaba rencor al recordar cómo Jack lo atrapó en un árbol, así que, condenado a vagar para siempre, el diablo dio a Jack una brasa para iluminar su camino en la oscuridad, y puso esa brasa dentro de un nabo ahuecado para que durara más. En Irlanda, en la noche de Halloween, se fabricaban esos farolillos, llamados "Jack's lanterns", hasta que alguien algo más versado en botánica se dio cuenta de que las calabazas cundían más y eran más fáciles de ahuecar que los nabos, y hasta hoy. Y no quiero oír ni una risita.

A mí me cae bien Halloween. Como siempre en los USA, hay de todo: te proporcionan un kit de Halloween completito, desde disfraces para los niños hasta bolsas de caramelos surtidos, pasando por calabazas de plástico con caritas talladas y bombillas dentro, con lo cual Halloween resulta tan atractivo como una trepanación. Pero, también como siempre en USA, mucha gente se lo monta de manera artesanal, y las familias parecen pasárselo pipa preparando las cosas con semanas de antelación: todos tallan calabazas, compitiendo a ver quién crea la más terrorífica, cocinan diversas delicias especiales para la época, decoran las casas con temas de Halloween, se cuentan historias de miedo unos a otros, preparan bolsas especiales con caramelos, y, en general, hay un ambiente de anticipación y festival que resulta agradable de contemplar, si una se olvida un poco de todo el merchandising asociado. No es fácil, aviso.

Más de música

Pero de música rara. Probablemente dos de las composiciones más extrañas que han llegado a mi conocimiento son, por un lado, una canción de Joe Wecker que se puede encontrar aquí, y por otro lado la composición de John Cage 4'33''. La primera tiene como letra un programa de ordenador, un descrambler para DVD (totalmente funcional, os lo juro), y la segunda... os dejaré decidir a vosotros. Está aquí. Si alguien sabe de otras composiciones que estén a la altura, que me lo cuente, por favor, que las colecciono.

Por cierto: se admiten opiniones sobre el arreglo para oboe y dúo de pianos que hay en la dirección de 4'33'', comparado con el más tradicional para piano solo. Tras escuchar ambos atentamente, tengo mi propia opinión al respecto, pero siempre se agradece leer las críticas de otros melómanos.

5.10.01

Jazz, sin silenciador

Pasada, más o menos, toda a trrrremenda excitación del nuevo campanario de la OSU, el viernes ha amanecido soleado y radiante sobre un campus a medio poblar, que aquí los viernes son una especie de tierra de nadie entre la semana laboral y el fin de semana. Un pianista en la sala común del Memorial Union (para ver una webcam con una vista estupenda del edificio, pulsa aquí) improvisaba melodías New Age cuando me he pasado por allí, y luego se ve que le ha dado un ataque o algo y se ha lanzado a tocar jazz, un jazz fiero, algo agresivo, con interesantes variaciones en los bajos, medio tono fuera de la ortodoxia y por tanto ligeramente amenazadores. Se agradece, sobre todo porque ahora mismo el campus está lleno de anuncios increíblemente cursis sobre no sé qué evento florido que celebra alguna asociación de estudiantes u otra (hay miles). Lo de cursis no lo puedo decir en voz alta porque, también aquí, abundan las PFO (Personas Fácilmente Ofendidas) y a lo mejor se me enfada alguien y no quiero líos. Que no está el horno para bollos.

4.10.01

Orgánicamente tuyo

Anteayer, sin ir más lejos, estuve en la sección de "comida sana" del super (lo juro, se llama así, "healthy foods"), y me compré un pan de molde que resultó ser tan, pero tan orgánico, que esta mañana me lo encontré dando albergue a distintos tipos de vida. He ido a reclamar y por supuesto no me han puesto ningún problema y me han devuelto el dinero, con el que me he comprado otra marca de pan, esta menos orgánica y seguramente menos sana, pero al menos comestible, y me ha sobrado para un par de manzanas y todo. Las manzanas no son de la sección de productos orgánicos, así que debo suponer que son inorgánicas. Vamos, digo yo.
El Retonno

Poco después del 11 de Septiembre me suscribí al servicio de avisos por correo electrónico de la CNN que avisa de noticias urgentes. Cada vez que llegaba un boletín siempre había un segundo de incertidumbre hasta que abría el mensaje. Hoy he recibido uno sobre el avión que ha explotado en Siberia. Hace un minuto he recibido otro, y lo he tenido que leer dos veces: después de tres semanas, el boletín urgente era sobre baseball. No me gusta el baseball; pero me he alegrado de recibir una noticia baladí para variar.
Emergiendo (hasta el título se me había olvidado, si es que no puede ser...)

¡Hay que ver! Tras unos días de esos en que no puedes pararte a mirar las puestas de sol ni nada, por fin emerjo de nuevo a la superficie del mundo real cual mito griego, de esos que emergen de todas partes... Del mar, de la tierra, de la cabeza de Zeus (vaya sitio raro, dicho sea de paso)... He estado echando un vistazo a mi alrededor para ver qué cosas me he perdido últimamente.

Por ejemplo, he visto que se ha resuelto el Misterio del Campanario Repentino. Ha sido un regalo de la familia de un antiguo alumno apellidado, él sabrá por qué, Papé. Debe irles bien, porque la familia Papé ha donado venga cosas a la Universidad. La última, este campanario. No se puede decir que haya sido un éxito de público y crítica, sin embargo. Para empezar, la gente se pregunta si realmente el campus necesitaba un campanario. Para seguir, el campanario en cuestión, que es, a grandes rasgos, una torre de ladrillo con cuatro campanas y un reloj, ha costado más de medio millón de dólares, que se dice pronto. Y para seguir siguiendo, el reloj y las campanitas entran en acción cada cuarto de hora, lo cual fastidia lo indecible a los alumnos de los edificios cercanos, que son los de Farmacia y la Biblioteca. Vaya, que la familia Papé no parece haber estado muy acertada con esta donación en concreto.

Y yo, mientras, en Babia (provincia de León)... Ntchs...

1.10.01

Las encuestas (largo, ya voy avisando)

Aunque esto no ha ocurrido, tampoco es mentira. Digamos que la proporción es 70% realidad, 30% licencia poética.

El otro día estaba yo en el laboratorio, llena de angustia existencial porque mis experimentos se negaban a salir como yo quería. Esto es normal, pero siempre se acaba pasando por un punto en el que realmente empiezas a plantearte si no existirá una conspiración para evitar que realices cualquier avance en tu trabajo.
Tenía cosa de una hora de tiempo muerto, y decidí irme a la biblioteca para oxigenarme. El día era de esos que en Corvallis dan ganas de no suicidarte: soleado, cálido, con los árboles refulgentes de hojas verde tierno silueteadas de oro. El césped estaba entreverado de estudiantes en diversos grados de desnudez y estado físico, desde temblequeantes montañas adiposas hasta dioses griegos jugando al frisbis. También había un perro. Probablemente sería profesor de algo.
En mitad del Quad se erguía una puerta.
Esto no es normal, ni siquiera según los estándares bastante elásticos de la Oregon State University. La frase “poner puertas al campo” no tiene un equivalente claro en el refranero anglosajón, pero sin duda lo que tenía delante era la realización tridimensional del dicho. Una puerta de madera de chapa, en un marco de listones, quizá algo más delgada de lo que la anchura del americano medio requiere para un cómodo pasaje, rodeada de espacio abierto por todas partes.
Ahora bien, este campus es un lugar dinámico y activo en el que cada dos por tres hay happenings de varios pelajes, y no es raro encontrar extrañas esculturas de palitos o muñecos recortados tras una esquina, así que mi primera impresión fue que habían dejado salir de nuevo a los estudiantes de arte sin poner la adecuada vigilancia. Los estudiantes de arte, sobre todo los de segundo curso, no deberían tener libre acceso a papelerías, centrales nucleares, basureros, hospitales, ni cualquier otro lugar en el que conseguir materiales para sus obras. Son extraordinariamente nocivos para la salud mental del resto de la humanidad, y sólo un poco menos peligrosos que los psicólogos sociales, la versión actual de los monstruos primigenios que traen la locura a los mortales sobre los que escribía Lovecraft.
De modo que, con todas mis alarmas internas sonando, detuve mi hasta entonces despreocupado caminar y estudié la puerta con suspicacia. Parecía inofensiva, pero conozco los clásicos de este país, como Stephen King, por ejemplo: nunca te fíes de lo más inofensivo, sea mascota fiel, coche deportivo, adolescente flaca o puerta en el campo. A poco que los hados estuvieran contra mí, seguramente la puerta me arrancaría una mano en cuanto me distrajera.
Mientras trataba de decidir un curso coherente de acción, noté el cosquilleo en la nuca que indica que alguien me estaba observando. Era hora de tomar medidas drásticas: una mirada directa en América puede ser motivo de preocupación (en lugares tranquilos y civilizados como Oregon) o de muerte súbita (en lugares vibrantes y mucho más civilizados como Chicago). El truco está en no responder con ningún acto que indique desafío. Lo que recomiendan todos los manuales al uso es erguir las orejas, dejarte caer sobre el vientre, y ofrecer el cuello, lo cual inhibe la respuesta violenta del adversario, pero de algún modo hemos perdido esa antigua tradición, avalada por milenios y por la selección natural, y hacemos tonterías tales como la que yo hice: sonreír vaga y conciliadoramente a la persona que me observaba. Naturalmente, la tal persona se tomó mi mueca como una amable invitación y vino directa hacia mí. Me alarmó mucho ver que llevaba bajo el brazo un fajo de folletos.
No pude distinguir, a primera vista, ningún símbolo religioso en su persona, pero eso no quiere decir nada: bajo ninguna circunstancia hay que fiarse de nadie que lleve bajo el brazo un fajo de folletos; es una señal de peligro tan efectiva como las franjas tricolor de la serpiente coral. Así que, acorralada por una puerta misteriosa en frente y por una chica armada con folletos acercándose, me resigné a lo inevitable y sólo esperé salir por mi propio pie del atolladero. Ilesa, era demasiado esperar.
—Hola —saludó este nuevo producto de la Sociedad Responsable americana—, ¿podría robarte un minuto de tu tiempo para hacerte unas preguntas?
Mala técnica, pensé de inmediato, no sin cierto alivio.
—No —dije, con mi sonrisa más amable—, me temo que no. Gracias de todos modos.
—Oh —dijo ella, la sonrisa todavía en el sitio pero los ojos claros redondos por la sorpresa—. Muy bien. Gracias, que tengas un buen día.
—Lo mismo te deseo.
Es así de simple, en realidad. Lo que no faltan son presas, en el campus, y las cazadoras han sido bien adoctrinadas para no perder jamás la sonrisa. Al alejarme vi con satsifacción que los folletos que llevaba la chica ostentaban el logotipo de la Cruzada por Cristo en el Campus. Me había librado de una buena.
Sí, pero la puerta todavía estaba allí, cerrada y ominosa. La opción más lógica era rodearla. También es lo que ellos esperan que hagas. La paranoia y el instinto de supervivencia me tuvieron indecisa el tiempo suficiente como para que se me acercara un joven dios ario con —cómo no— un fajo de folletos bajo el brazo.
— Hola —dijo, con sonrisa capaz de fundir los casquetes polares—, ¿tienes un momento?
¿Qué era esto, la Semana del Encuestador Emboscado? Repetí que no y tracé una curva muy poco airosa para rodear la puerta por el otro lado, donde me esperaba una chica que en estos tiempos que corren hay que describir como metabólicamente generosa. Llevaba una carpeta bajo el brazo.
—Hola —dijo, bloqueándome efectivamente el paso—, pertenezco a la Asociación para la Conservación de Lugares Históricos de Corvallis, ¿qué opinas de la reforma que se pretende llevar a cabo en el paseo a la orilla del río?
Esta era inteligente, no había más que ver cómo usaba con ventaja su considerable espacio personal para taparme las vías de escape más obvias. Dudé un instante: decir que no sabía de qué reforma me hablaba era una invitación segura a quince minutos de explicaciones. Pronunciarme a favor o en contra significaría, sin duda, otros quince minutos de explicaciones o bien quince minutos de argumentos para donar dinero. O ambas cosas a la vez.
Mi silencio duró demasiado tiempo. La chica extrajo un folleto de la carpeta y lo agitó bajo mi nariz.
—El proyecto que ha propuesto el Ayuntamiento es dañino para el medio ambiente y da prevalencia a los coches en lugar de a los peatones. Nuestro grupo intenta conseguir un paseo agradable y orientado a la famila que recupere el espíritu de ciudad pequeña que Corvallis siempre ha tenido, donde todos puedan sentirse seguros en un entorno nutricio y acorde con la naturaleza— dijo en una sola respiración. En el folleto había dos fotos del paseo en cuestión, ambas retocadas por ordenador. En una se veía algo que era simplemente un parking de cemento con dos o tres maceteros en los que apenas apuntaban unos árboles raquíticos, y la otra era una bucólica estampa de árboles frondosos y flores de colores donde los padres contemplaban benévolamente a sus hijos jugando con los perros mientras al fondo un río de un azul violentamente químico dejaba que varias docenas de pescadores hundieran en él aparejos de complejidad alienígena.
No tuve dificultad en determinar qué foto correspondía a cada proyecto.
—Estamos recaudando firmas para conseguir hacer realidad el sueño de los habitantes de esta pequeña ciudad de gozar de un espacio libre de humos en el que poder disfrutar del contacto con la naturaleza.
Pensé que en Corvallis basta andar durante veinte minutos en cualquier dirección para encontrarse en medio de la naturaleza más pura y salvaje, donde se puede pisar bosta de llamas y ovejas a placer y ser desangrado por los mosquitos hasta que el cuerpo te pida basta. Devolví el folleto a la chica.
—Gracias por la información —dije—. Pensaré en ello.
—¿No crees que debemos impedir cuanto antes la destrucción de uno de los lugares históricos más importantes de Corvallis, que ha sido testigo del paso de generaciones enteras?
No, pensé. El paseo del río fue construido en 1946. Es prácticamente nuevo. Fue reformado otra vez en 1966, para añadir más plazas de aparcamiento. Sea lo que sea que va a ser destruído, pensé, no es un lugar histórico.
—He de meditarlo —dije, poniendo cara trascendente. “Meditación” es una palabra clave en América últimamente, y tiene la misma validez que cuando el Papa habla ex cathedra. Si has meditado acerca de algo, no puedes equivocarte. La chica sonrió inmediatamente.
—Por supuesto —me alargó otro folleto más pequeño—. Aquí están nuestros teléfonos y direcciones de correo. No dejes de ponerte en contacto con nosotros.
—Gracias —dije, y rodeé a la chica con ciertas dificultades, esperando no ver a más gente con folletos.
No había nadie, y ya había pasado al otro lado de la puerta sin tener que abrirla. Me consideré salvada, pero entonces cometí el error de mirar atrás.
La otra cara de la puerta tenía pegada una gran hoja de papel en cuya cabecera estaban escritas, con rotulador, las palabras “¿Estás preparado para Cruzar la Puerta?” Al lado, sonriendo como un ángel, una chica rubia y esbelta, con un gran fajo de folletos bajo el brazo, me miró directamente.
—Hola —dijo alegremente—, ¿ya has conocido a Jesús?
En este punto mi presión sanguínea ya estaba bastante cerca de la ionosfera, y aunque no recuerdo muy bien cómo salí del paso, debí hacerlo, dado que no voy por la vida cantando himnos litúrgicos. Pero tardé bastante en recuperarme del trauma de aquel día, y aún más en atreverme a volver a atajar por el Quad.
Ahora ya sé cuál es el truco. Cada vez que se acerca la Temporada de los Encuestadores, acarreo a todas partes un fajo de folletos del tamaño de la pirámide de Keops. Y como la mejor defensa es el ataque, cuando se me acerca algún encantador joven con la pregunta en los labios, le ciego con mi más radiante sonrisa y atajo:
—Hola —digo, sonriendo como un tiburón—, ¿tienes un minuto para comentar las Leyes de Mendel?
Puedo jurar que casi nunca falla.