31.12.01

Y aquí ya ha ocurrido

Y por fin la línea de la medianoche ha pasado sobre Corvallis como una de las bandadas de gansos que estrían el cielo. Es año nuevo.

Lo cual quiere deciiiiiir....

¡Yupiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii! ¡Pum, pim, catacrac, pchíiiuuuu, fíiiuuuuuuuu fssssss chacchaccracatacractracatracapuuumpumpum pumpum PUMPUMPUMBROOOOOOOM, zíuuuuu, píiiiiif, príiiuuuuuuu, BOM BOM BOM BORROOOOOM, PUM!



¡FELIZ AÑO 2002!


(Efectos de sonido y pirotecnia cortesía de la Fonoteca y Piroteca de La Biblioteca de Babel. De nada)
Soul

Hay peores maneras de acabar el año que escuchando una variopinta selección de blues y soul que encontré en un sitio inesperado: la aventura gráfica de Dreamcatcher llamada "Faust: the Seven Games of the Soul". Es posible escuchar las canciones aparte del juego, y eso estoy haciendo. Marvin Gaye canta Nature Boy, engañosamente sencilla, y acto seguido Stan Getz toma el relevo con una versión para saxo que puede, literalmente, hacer que te tiemblen las rodillas.

Las últimas horas de un año suelen pasarse siendo muy conscientes de que son las últimas, de que se acerca la medianoche, otra línea que cruzar, otra demarcación arbitraria que necesitamos como necesitamos los rituales de mayoría de edad o de término de estudios. Siempre hay una cierta ansiedad soterrada en esas últimas horas, sea por el miedo a atragantarse con las uvas o por la aprensión ante el muro, la línea, la frontera. Porque dentro de hora y media se acaban las excusas y el año entero ha de caerte encima como un todo para poder poner el balance final al pie de página, y los finales asustan, casi tanto como los principios. Pero al sonido suave de un saxo sin aristas, de un saxo profundo y que suena a miel y a sal, la trascendencia se difumina y sólo queda el momento clave del silencio entre una nota y otra, y entonces entiendes que los finales y los principios no son más que silencios entre notas de la misma melodía.

Y muy adecuadamente, un ritmo de bossa suave arropa a Sting mientras canta The windmills of your mind, una canción que va en círculos, que gira y vuelve sobre sí misma y te da la impresión de que no te mueves, pero cuando miras de nuevo a tu alrededor ves que todo ha cambiado y no sabes a dónde ha ido a parar el invierno, o la noche, o la eternidad que tenías entre los dedos hace un instante.

Y si luego Sting decide cerrar la selección con su maravillosa versión de Angel Eyes, ¿quién soy yo para llevarle la contraria?

So drink up all you people
Order anything you see
Have fun you happy people
The drink and the laugh's on me


Feliz año.

Y como es una hora menos ya sabemos todos dónde...

Para aliviar la espera, los Canarios se han colocado amablemente en el siguiente huso horario mirando p'acá, de manera que ahora puedo felicitarles a ellos también el año nuevo, véase:



¡Pfíiiiuuuuuuuuuuu, chíiiuuuu pum pum pumpumpumPUUUUUM patúuuuum chíuuuuuuuuuuu!

(Efectos de sonido cortesía de la Fonoteca de la Biblioteca de Babel)
¡FELIZ 2002!

Aquí son las tres de la tarde. Pero ahora, ahí en España, son las doce y ya estáis en el siguiente año. ¡Felicidades a todos! ¡Guardadme un sitio que vooooy!
¡Nueva bitácora!

Perdidos como estamos aún en nomenclaturas (¿Blogger? ¿Bitácora? ¿Libriño?), no nos dormimos. Ha nacido la Bitácora de rvr, y ojo con el pedigrí del bitacorero, porque no es otro que el mantenedor de la página de Infoastro, el barrapuntero más visitado (sí señores, como lo oyen), y conversador infatigable. ¡Son buenos tiempos para estas cosas/Bloggers/Bitácoras/libriños! ¡Buena entrada de año! ¡Que alguien descorche el champán! ¡Que alguien nos deje con una sola nomenclatura!

He dejado el enlace ahí al lado, junto con el de Verbascum, por tenerlos a mano, vaya. Que crezca, que crezca...
Año que se va, año que viene

La Biblioteca de Babel ha intentado por todos los medios refrenarse noblemente para no añadir al cúmulo de felicitaciones. Son todas sinceras, lo sabemos, pero tantas a la vez cansan (decid "armario" muchas veces seguidas, por ejemplo, y al final acaba por desgastarse cual pastilla de jabón y perder todo significado). Y aun así, hemos elegido esta fecha para cambiar el numerito del año y como nos encantan los finales y principios, los límites y las demarcaciones, he aquí que nos encontramos en una fecha bonita e importante, y esto, ¡hay que felicitarlo!

Muchísimas felicidades para todos. Que paséis una Nochevieja estupenda y fabulosa, que entréis en el nuevo año con buen pie, buena comida y buena compañia y sigáis así hasta la siguiente Nochevieja, y que, vosotros leyendo y comentando, y yo escribiendo, podamos seguir divirtiéndonos juntos durante el tiempo que haga falta.

Y me acabo de dar cuenta de que más arriba he puesto "pastilla de jamón" en vez de "pastilla de jabón". Ya lo he corregido, buf, qué desliz más tonto, no sé cómo se me ha podido ocurrir...

28.12.01

God Bless America

Es el título de un CD doble que ha salido a la venta. La caja, decorada con la ya sempiterna bandera de las barras y estrellas, contiene 30 canciones patrióticas. Por alguna razón, semejante tontería me ha deprimido enormemente. Claro que viene como la guinda en un pastel que incluye horrorosos dólares de plata ¡policromados!, ofertas especiales en banderitas para el coche, anuncios emocionantes de marcas de coches con lemas como "America stands" con música de Yanni y puestas de sol, y un sarpullido muy denso de anuncios para unirse al ejército (con plano incluído de la niñita diciendo "You keep me safe" y el noble Nativo Americano mirando a la cámara con mirada sabia y cansada, pero agradecida).

El caso es que no les celo el sentimiento patriótico, que lo disfruten, pero todo esto ya empieza a parecerse demasiado a un sermón de la montaña cualquiera y me da cierto repelús. Las bolsas del supermercado incluyen la bandera y la leyenda "Proud to be American!" (en serio; tengo unas cuantas aquí por si alguien no me cree). Y caray, sino me desahogo aquí, a ver dónde...

Ayyyys...

27.12.01

Premio para Infoastro

Infoastro, la magnífica página sobre astronomía que mantiene rvr, ha recibido el premio a los mejores del año 2001 en ciencia y tecnología. Merecidísimo, añado yo, y más que podría ganar. El que no me crea, que vaya a Infoastro y se empape: una página bien presentada, actualizada a menudo, con rigor, y con excelentes artículos y articulistas. Que sí, que de verdad... Ntsch, si a estas alturas no os fiáis de mí...
Intersticios

Mi vecino de Blogger, Herbasco, ha escrito una entrada excelente y preciosa sobre el silencio. Muy recomendable, mucho. Él llama "libriños" a estas cositas que escribimos. Yo no sé cómo llamarlas; sé que rellenan algunos huecos que hasta ahora siempre habían quedado vacíos. Pero llamarlas "fibra de vidrio" o algo así, pues vaya, no me parece serio... Me gusta más "libriños".
Roturas

El Blogger ha tenido un resfriado raro durante 24 horas, ayer, por motivos de hackers o crackers, no queda claro, así que ha estado inaccesible, el pobrecillo. Por otra parte, Corvallis también está roto estos días; mutilado. Le falta un pedazo enorme de gente. El día de Navidad me fui al cine y era como entrar directamente en una de esas películas apocalípticas en las que no queda nadie por ahí. Todo cerrado, todo vacío. Lo más impresionante: se veían todas las rayas de los parkings, y los monolitos de McDonald's y Burguer King estaban ¡apagados! ¡Susto, miedo! Pero es que, claro, era Navidad, y el americano bueno estaba en casita poniéndose morao, con o sin la excusa de la celebración religiosa. Era divertido tener el centro urbano de Corvallis, o lo que pasa por tal, para mí sola. Era también un poquito siniestro, como si todavía estuvieran puestos los decorados pero la película ya hubiera terminado.

Esto es por el Winter Break, las vacaciones de invierno. No sé por qué las llaman "Rotura de Invierno", pero ciertamente describe bien el extraño ambiente abandonado de la ciudad y el campus. Ayer, bajo una luz seca y fría de invierno y un sol tenue color latón, el aire helado se rompía con chasquidos pajariles, y no se oía nada más.

23.12.01

Filisnavidá

Desde La Biblioteca de Babel salen deseos bonitos cual fuentecilla. Que paséis unas fiestas estupendas y las disfrutéis a tope. Que los Polvorones os sean propicios y el alcohol ingerido no os haga daño. Que haya muchas risas y mucha alegría. Y todas esas cosas, y más.

Y sobre todo, que todo esto dure más que los siete próximos días.

21.12.01

Acabo de verla


Estoy en casa, recién llegada del cine. Exhausta. Feliz. Repleta de imágenes, de detalles, de Magia.

El Señor de los Anillos me ha acompañado siempre, desde la primera vez que lo leí. Sus imágenes, su historia y sus personajes han formado parte de mí y de lo que me hace ser yo y no otra, y no lo quisiera de otra manera. Lo leo y lo releo con el mismo placer cada vez, aunque cada vez enfocado hacia un aspecto en particular de la historia. Tiene tantos que no creo que nunca llegue a agotarla por completo.

Inevitablemente, con los años, mis lecturas del libro se han ido refinando y haciendo más tiquismiquis. Que si el Balrog tiene alas, que si Círdan tiene barba o las orejas puntiagudas, que si quién carape es Tom Bombadil... Son discusiones interesantes, divertidas y que mantienen vivo el libro.

Pero hoy, por primera vez desde que conocí a Frodo, Trancos, Sam, Merry, Pippin, Legolas, Gimli, Boromir, Gandalf... Por primera vez desde que atisbé las sombras de las Minas de Moria y temblé al escuchar el grito de un Nâzgul, he vuelto a la Tierra Media como a algo que no había visto nunca. He vuelto a sorprenderme, a reír, a estremecerme y a emocionarme como cuando leía el libro de madrugada en la cama, incapaz de no pasar a la página siguiente, incapaz de apartarme de la Tierra Media.

Sí, la historia tiene muchas cosas diferentes respecto al libro. Sí, muchas cosas están cambiadas: el medio lo requiere. Peter Jackson nos ha enseñado su Tierra Media. Y tiene la misma Magia que la mía. Y es tan hermosa como la mía. Y es tan rica como la mía. No porque se parezcan, que no se parecen. Pero sí porque él y yo bebemos de la misma fuente y hemos sentido las mismas emociones, y a través de todos los años, distancia, educación, costumbres y experiencias que nos separan, hemos visto lo mismo en ese libro. Y Peter Jackson nos lo ha contado bien, nos lo ha contado con respeto, con mimo, con emoción, con limpieza y con inteligencia. Peter Jackson nos ha dado lo que nos tenía que dar: no el libro, eso es imposible y no es suyo para darlo, sino la Magia que ha formado todas las Sociedades Tolkien del mundo.

Por todo ello, gracias, Peter Jackson. Hantalë.

20.12.01

Más sobre los calamares

La página de noticias de Nature tiene dos clips de vídeo de los calamares, mostrando cómo se mueven. Hace falta el Quicktime. Son escalofriantesy hermosísimos. Sin duda, la cosa más extraña que he visto en décadas.
No sé pa qué me esmigro

No hay palabras. Si es que no puede ser. Que se quite Spielberg. Si es que basta con mirar bien y tener paciencia y se te abre un universo entero. Mirad esto. Calamares gigantes de hasta siete metros de largo: Magnapinnidae, llamarán al nuevo género en cuanto confirmen del todo qué son. Estoy embobada mirando esas pocas fotos, pero es que embobada. Esto, chicos y chicas, es real aunque no lo parezca. Es real, y es bellísimo y extraño. ¿Qué son estas criaturas que se nos acaban de dar a conocer? ¿Cómo viven? ¿Para qué usan esos largos tentáculos? ¿Cómo se orientan, comen, se reproducen, de qué se alimentan, de qué quizá todavía más extraño ser son alimento...?

Lo maravilloso de la ciencia es que las preguntas, los misterios, son el principio de la aventura. No el final.
Mañana

No, aún no la he visto. Mañana. Pero mientras, creo que me podré ahorrar el comentario porque hoy, en El País, Alex de la Iglesia ha explicado muy bien lo que yo sólo podría insinuar.

Qué ganas tengo. Qué ganas tengoooo...
El Poder de los Polvorones

He estado fuera toda la mañana, llevando a mi vecino Pablo al aeropuerto, que se va a España (mi vecino, no el aeropuerto), y está a dos horas (el aeropuerto, no mi vecino), así que no he podido mirar la página, pero cuando lo he hecho, ¡vaya sorpresa! Hoy, queridos, queridas, lectores, lectoras, amables convecinos y pérfidos astrónomos que se regodean por haber visto la peli de El Señor de los Anillos antes que yo (sí, pero yo gozaré de las voces originales), en suma, queridos todos:

Hoy la Biblioteca ha batido un récord de visitas (el récord sigue imbatido en 60 visitas el día 3 de Diciembre, pero no cuenta porque gran parte de las visitas eran mías, jugando a ver cómo cambiaba el contador). Hoy llevamos 55, digamos 52 porque creo que he entrado tres veces y mis visitas no cuentan. ¡Todo un triunfo!

La verdad es que ya se me ha pasado un poco la fiebre de mirar el contador cada dos minutos (que sí, rvr, que se me ha pasado, de verdad), pero siempre hace ilusión ver estas cosas. Me pone contenta. Me hace ilu. Mucha ilu. No, en serio.

Gracias a todos.

19.12.01

Polvorones de Estepa

Los polvorones de Estepa. Ah, los polvorones de Estepa, ¡esos polvorones de Estepa...! ¿Qué se puede decir de los polvorones de Estepa, que vuelven todos los años por estas fechas (tan señaladas) a alegrar el marco (incomparable) de la mesa familiar? Eso me pregunto yo, a ver, ¿qué se puede decir...?

Se puede decir que los polvorones son unos dulces navideños y que se componen de azúcar, harina, manteca, canela y anís. Se puede. Pero eso sería como describir Las Meninas enumerando el tipo y cantidad de pigmentos que la componen. No. Los polvorones de Estepa son... algo más.

Son plutonio. Son uranio enriquecido con tropezones de plomo. Son la sustancia más peligrosa conocida por el hombre con la excepción de... No, con ninguna excepción. Son pura dinamita, un arma terrible que de no estar restringida a estos días terminaría con la civilización tal y como la conocemos. La ingesta de estos productos deja a la víctima en estado catatónico en el sofá, en el que tiene que dejarse caer por aumentar su densidad a la de una estrella de neutrones en pocos minutos. Todas las funciones vitales quedan bajo mínimos durante horas, especialmente las cerebrales.

Y además son peligrosos: el proceso de masticación convierte a un polvorón en una masa hermética y densa como el cemento, que indefectiblemente se amolda al hueco dejado por la tráquea y te asfixia, adhiriéndose a las paredes de las vías respiratorias con la tenacidad del pegamento epoxi y la indestructibilidad del diamante. No he visto sellante más eficaz. Me extraña mucho que no usen polvorones semimasticados para cerrar las juntas de la Estación Espacial Internacional: mano de santo, seguro.

Ah, los polvorones de Estepa... No hay nada igual. Si te los encuentras... huye. Huye mucho.
Hoy

Hoy es El Estreno. Lo siento, pero para una aficionada a Tolkien hoy hay que escribir lo de Estreno con mayúscula. Aunque nada puede ganar al libro, he seguido muy de cerca el desarrollo de la película de Peter Jackson sobre "El Señor de los Anillos". He leído ya críticas de gente que la ha visto, aquí y en Inglaterra. Y, para resumir a tope, las primeras críticas dicen: muy bien.

En Minas Taur, esto, quiero decir, Burjassot, el Senescal de Gondor ha cerrado los comercios debido al estreno, que merece celebrarse. La Razón dedica hoy un montón de espacio a la película. El resto de periódicos, quien más y quien menos, dice cosas. Lo mejor, sin duda, el especial de Alberto Cairo y Olalla Cernuda en El Mundo, sobre todo el gráfico interactivo. Y todo esto a mí generalmente no me importaría tanto de no estar, esta película en concreto, basada en un libro poderosísimo que ha conseguido, al parecer, que incluso Hollywood permita al director ser lo más respetuoso posible con la historia. Ojo, no literal; entiendo que el guión no sigue fielmente el libro, pero es que caray, sólo son tres horas de película, todo no cabe...

Antes de ponerme en plan apologético, no obstante, esperaré a ver la peli y entonces veremos si los cambios y ajustes eran realmente necesarios para contar el libro en una película o ha pasado algo rarito... Pero francamente, parece que no tanto.

Y en una nota triste y aparte, ha muerto Gilbert Bécaud.

18.12.01

30 días

Sí, señoras y señores: hoy se cumplen 30 días de lluvia ininterrumpida. Durante una treintena de rotaciones terrestres, el cielo no nos ha dejado ayunos de agua más que durante breves ratitos de sol, un poco en plan sádico ("mira lo que te pierdes, mira"). El musgo crece feliz, de un verde violento, por todas partes. Los charcos llevan tanto tiempo presentes que algunos de ellos están empezando a desarrollar sus propios proyectos evolutivos. Los pájaros empiezan a optar por un desplazamiento al estilo pingüino. Los coches incorporan quilla, y los árboles han sacado las raíces de la tierra y ahora beben directamente del aire. El paseo de cinco minutos a la Beanery se convierte en los 400 metros braza a poco que te descuides, y algunos salmones despistados nadan corriente arriba por los arroyos que corren por algunas calles en pendiente, y terminan varados en un semáforo.

Corvallis, en suma, ha vuelto a la normalidad.

17.12.01

Y obsérvese la astucia...

Ni mención en el día de hoy del patinete telépata, Eva Summum, la LOU, el vídeo de Bin Laden, el remake de "Abre los ojos" de Tomasito Crucero y Penélope Cross, ni la peli de "El Señor de los Anillos". Ni ganas. Menos por lo de la peli de "El Señor de los Anillos"...

Si alguien de Valencia me lee, al loro porque en el estreno en Kinépolis va a haber un montonazo de cositas chulas organizadas por la Sociedad Tolkien Española. También va a haber cosas chulas en otras ciudades, pero estoy mejor enterada de las de Valencia, así que os las comento: gente disfrazada va a estar dando ambiente (y al loro con los disfraces, que hay algunos impresionantes). Va a haber música, bailes y quizá un cuentacuentos. Y tu nombre en caracteres élficos, que queda precioso. Y la peli en sí, así que que nadie se vaya quejando porque este va a ser un estreno muy, muy especial.
Así que, hale: a leer el libro, punto y coma, guión, cierro paréntesis.
Goteras

Leo en el Foro de mensajes de la Fundación Randi (en inglés, no os hagáis ilusiones), que unos exploradores canadienses han encontrado ruinas de lo que podría ser una ciudad sumergida, a unos 700 metros de profundidad cerca de las costas de Cuba. Dice Paulina Zelitsky, de la expedición, que sería totalmente irresponsable decir qué es antes de tener pruebas.
Ja. A ver lo que tardan en mentar la bicha. La bicha atlante, se entiende. Total, por un poquito que se equivocara Platón en la distancia... Además, es que no se aclaran... La penúltima localización "casisegurovamoscomoqueya" de la Atlántida parecía ser un poco al oeste de Gibraltar. ¡Pero si todo el mundo sabe que la Atlántida está en Soria, hombre...!
No haya cuartel, no haya piedad

Se os ha acabado el descanso, que ya he vuelto. Claro que, siendo lunes, el mundo no está para mucho jolgorio. Porque aunque sea lunes prenavideño, sigue siendo lunes, y hasta las bombillitas que orlan puertas y ventanas por doquier parpadean con desgana. Menos mal que por la tarde la capa de nubes ha sido atacada por la escopeta de posta más grande del mundo, con lo que han aparecido varios agujeros en el gris uniforme, y por ellos se ha escurrido una luz densa, concentrada, gloriosa, esa luz limpia y fría de invierno que no calienta pero que lo atraviesa todo como si el mundo fuera de cristal coloreado. Después de un fin de semana plúmbeo y lluvioso, el contraste ha sido de los que hacen época. Dos ardillas color ceniza se perseguían con saña por la calle (las ardillas, vistas de cerca, son muchísimo menos monas de lo que parece), casi mimetizadas contra el asfalto mojado.

Me estoy releyendo "Por no mencionar al perro" a guisa de recompensa por haber sido buena el fin de semana (lo he sido, incrédulos, lo he sido). Luego quizá me relea "Tres hombres en una barca" para seguir dándome el gustazo. Además, Montmorency me cae bien.

14.12.01

Que no panda el cúnico

Pero después del atracón de tecleo de ayer, hoy voy a dejar el Blogger ligerito de cosas, que no es cuestión de abusar. Además no se me ocurre nada especialmente sabrosón esta noche. Qué le vamos a hacer. Mañana más.

13.12.01

Cupido

Debo estar en modo "asociaciones libres hoy", o con ganas de sacar a pasear adjetivos, o con ganas de desahogarme... Pero es que, caray, ¿a quién se le ocurre?

¿A qué mente calenturienta desprovista de cualquier tipo de sentido estético se le ocurrió poner un querubín morcillero como símbolo de amor carnal? Quiero decir, no es normal, mirad al engendro en cuestión, ¿habéis visto alguna vez cosa más horrorosa y menos adecuada a aquello que representa? Cualquier pareja de enamorados que de repente tenga una epifanía, o una epidural, o un Camino de Damasco o de Carballino o de donde sea, y vea al diosecillo revoloteando por ahí, sufre una apoplejía, seguro. Si un enamorado tiene que agradecer los ardores que recorren su cuerpo serrano a semejante monstruo de la naturaleza, ciego, amorcillado, cursilón y obsceno, se hace célibe. De por vida.
¡Y las flechas! ¡Encima vamos con el gore! O sea, que para colmo el enano no es que te lleve a parajes de nubecitas rosas y coreografías de Walt Disney con tu chatina, ¡es que te perfora el plexo solar a flechazos, el monstruito voyeur! ¡Como si no hubiera bastante con la bioquímica del asunto, tienes también que preocuparte de la
Sección Heridas Inciso-Contusas! ¿A qué cerebro desquiciado se le ocurrió la espantosa idea del Día de San Valentín, y por qué narices tuvieron que decidir llenarlo todo de iconos con el querubincillo sádico, que pueden cortar la digestión al mismísimo Marqués de Sade, a ver?
Y sobre todo, ¿cuándo revirtió el Cupido original (que tampoco era tan buena idea, pero vaya, al menos había dejado atrás la etapa lactante y el pañal) a esa versión infantiloide y coloradota que tenemos que sufrir a estas alturas? ¿Qué desalmado creyó buena idea hacer que un crío repelente y claramente nada aerodinámico fuera por ahí acribillando al personal en plan Generador de Víctimas Aleatorias? ¡Hombre, por favor...!

Lo que me sorprende a mí más que nada es cómo es posible que en un país tan pacato como los USA dejen que un menor de edad vaya por la vida desnudo, sin supervisión de un adulto y para colmo persiguiendo a parejas que andan con ideas de jugar a médicos antes que con el firme propósito de hablar de la filosofía aristotélica. Por no mencionar que está en posesión de un arma peligrosa y no tiene licencia para usarla. No, en Texas tampoco.

Uf... Oye, pues no creas, me he quedado más a gusto...
El abrecartas

Estaba medio viendo yo ahora mismo una peli de Wes Craven (mira tú qué casualidad), y la cosa empieza con alguien mezclando potingues en una mesa con trastos más o menos ocultos, alquímicos, de mucho miedo y demás. Esto me ha traído a la memoria la última convención a la que fui, la OryCon, una reunión de escritores de fantasía y ciencia ficción del Noroeste.
En estos saraos siempre hay una especie de feria para comprar cosas, y es fascinante ver lo que tienen, desde viejas novelas pulp de los años cincuenta hasta elaboradísimos brazaletes de cobre y cristales varios, pasando por espadas (sin filo, pero de metal y madera y a veces forjadas a mano por el propio vendedor), extraños accesorios de cuero, comics, joyas aproximadamente esotéricas, postales, posters, cromos, libros, muchos libros, más libros, juguetes, pins, y otras tonterías de diversos grados de interés.
Paseando por allí vi, en uno de los puestos, una cajita de madera con tapa de cristal. Me acerqué, curiosona, y vi que dentro había tres cuchillitos. Animada por el vendedor (no, no era un anciano misterioso con gafas de montura de alambre y tendencia a vestir como Coppelius), abrí la caja y vi que los cuchillitos eran abrecartas. Uno era de madera, otro de madera con la hoja de obsidiana, y el tercero estaba hecho enteramente de piedra negra, muy majo, tallado en una sola pieza. Qué curioso, comenté. Nunca había visto uno de estos. Sí, dijo el vendedor, los cuchillos de piedra son bastante raros. Es un abrecartas muy bonito, dije yo. Sí, se mostró de acuerdo él, tras una leve pausa, y está afilado y todo, prueba, prueba. Probé, y ciertamente tenía filo. No como una navaja, pero vaya, lo bastante como para que ninguna aceituna fuera una amenaza para quien blandiera el cuchillo en cuestión. Además, siguió el vendedor, lo puedes usar para más cosas aparte de como abrecartas, y me pareció ver que movía una ceja de manera peculiar. ¿En serio?, pregunté yo, inocente de mí, ¿como qué? La verdad es que yo no veía muchos más usos al trasto ese, salvo para clavar el correo atrasado a la repisa de la chimenea, y la idea ya la tuvo antes Sherlock Holmes (y además no tengo chimenea). El vendedor me hizo notar otra vez lo raros que eran los cuchillos de piedra negra y me dijo que eran muy apreciados en rituales.
En ese momento se hizo una pausa en la conversación que se prolongó varios segundos mientras yo buscaba algo inteligente que decir. No lo encontré. Hice un ruido que esperé que sonara parecido a "Qué me dice usted, quién lo iba a imaginar. Claro, supongo que tanto el material como el color del cuchillo hacen juego con el resto de parafernalia necesaria para esos, ejem, rituales, y no pongo en duda que el verdadero connoisseur de los, esto, los rituales en cuestión, apreciará en su justo valor un abrecartas de piedra negra, sin duda un regalo ideal para el hechicero que lo tiene todo". No sé si tuve éxito. El vendedor insistía, imaginando que quizás iba a perder la venta, en que además era un instrumento muy útil para recolectar hierbas. No especificó qué tipo de hierbas, pero no creo que fueran cebolletas. Y yo, mientras tanto, pasito a pasito alejándome del puesto en cuestión y tratando de aparentar que la conversación anterior no había tenido lugar.

En un aparte: me he levantado para investigar un horripilante ruido de gorgoteos proveniente de la cocina, y resulta que el desagüe lo ha entendido todo al revés: su función es llevarse el agua, no traérmela de vuelta hasta llenar media pila. Seguramente no le ha gustado que desvelara al mundo los múltiples usos de los abrecartas de piedra negra...
Agua que no corre

La gente habla mucho de la inmensidad del cosmos, de los misterios de las profundidades oceánicas, terrores lovecraftianos, pulpos gigantes, el gato que vino del espacio, blablablabla.

Y el caso es que a mí me inquietan mucho más los ríos. No exactamente los ríos tipo Orinoco, con hipopótamos y Stewart Granger y demás, sino los afluentes, los tributarios, los arroyuelos, las corrientes de caudal modestito que serpentean y se estancan en zonas quietas; esas aguas verdes, turbias, ligeramente pútridas, acribilladas por cañas e hinchadas de algas. Todas las mitologías ponen deidades en esas aguas, y no precisamente deidades simpáticas y de buen corazón. Se entiende por qué si alguna vez te has sentado a la orilla de uno de esos ríos. Pero tienes que apreciarlo todo: las danzas caóticas de los mosquitos sobre el agua, el olor húmedo y tibio de la vegetación podrida, el aire quieto, ligeramente amenazante. Tienes que meter las manos en el agua y percibir las hebras de corrientes casi imperceptibles, creadas por la miríada de cosas que viven bajo la superficie aceitosa, cruzada de tijeretas. Tienes que sentir el tacto sedoso del limo del fondo y llegar hasta la capa pegajosa de tarquín, negra y maloliente. Tienes que darte cuenta de todas las cosas extrañas que viven en ese microcosmos de quitina y membranas. Tienes que seguir con la mirada el tallo combado de un junco, manchado de barro seco depositado por el agua de alrededor y luego limpio, verde y oscuro, hogar y coto y alimento de cientos de cosas más extrañas que los dioses. Quien nunca haya visto una larva de libélula no se ha dado cuenta de hasta qué punto la imaginación de los escritores de ciencia ficción se queda corta. Una sola gota de agua del mundo de las aguas quietas contiene más cosas increíbles que doce mitologías.

Y un nivel más arriba de este mundo, junto a tí, un descendiente de los dinosaurios deja las huellas de sus patas escamosas en el lodo de la ribera y se alimenta de estos pequeños dioses translúcidos, musitando "pío, pío".

Sí; a mí me inquietan mucho más los ríos.
Gentes de poca fe

¡Ajá! Os pillé. Ya os creíais que había abandonado esta su Biblioteca, ¿eh? (insértese el smiley adecuado a una cara de reconvención). ¡Jamás de los jamases! Lo que pasa es que he estado algo floja por motivos de algún bichillo que se ha instalado en mi sistema gastrointestinal, y dejo los detalles a la imaginación del lector (con lo cual estoy diciendo poco a favor de la imaginación del lector, salvo en el caso de que la imaginación del lector trabaje para una compañía de efectos especiales de Wes Craven)... Eh... Um...

¿Veis como todavía no estoy muy compos mentis? Y en este país no hay poleo, ntchs... Hay manzanilla, pero no es lo mismo, no es lo mismo...

De todas formas, ya estoy bien, así que nada, he vuelto (ha sido un día nada más, total, no era para tanto, jolines)... ¿... Vosotros bien, espero...?

... Nada, que no. Dejad que me centre un poco y vuelvo.

11.12.01

Long Pig

Mi vecino verbascum pasa la plancha a la Navidad también, en este caso con instructiva historia sobre el amigo San Nicolás. Y dice:

"También por aquella época descubrió un día [San Nicolás] que su carnicero vendía como cordero la carne de tres niños en salazón a los que resucitó de inmediato en un alarde de desprecio por las necesidades proteínicas de sus conciudadanos."

Parece ser un milagro popular, porque San Vicente Ferrer, un día que andaba por ahí ocupado en sus cosas, paró en casa de una buena mujer. La señora, hospitalaria ella, fue a ofrecer al santo (que tenía la fama de una estrella de rock de la época) algo de comer, y no encontrando nada a propósito, cogió a su hijo, lo troceó, lo hirvió, y se lo sirvió, es de suponer que convenientemente aderezado. El santo, que probablemente no tuviera tanta hambre después de todo, resucitó de inmediato al infante. La leyenda no nos dice lo que hizo con la madre.

Esta edificante fabulita no pasaría los censores en este país, donde Caperucita Roja fue retirada de escuelas y bibliotecas por el cargo de presentar a una menor en posesión de bebidas alcohólicas (la botellita de vino que Caperucita llevaba para su abuelita). Nada como un catecismo de los de antes para una buena dosis de gore e historias de mucho miedo.

Ah, y respecto al título de esta entrada: "long pig" es el término que diz que se utiliza en tierras antropófagas para designar la carne humana. Muy adecuado al espíritu de estas fechas (bueno, mejor para Pascua, pero vaya...)
Las luces de Navidad

Esto es algo que cosa del 20% de la población de Corvallis se toma muy en serio. Empiezan a aparecer allá a finales de Noviembre, y en algunos casos se quedan hasta Marzo (a veces todo el año). Los más discretos colocan algunos flequitos de bombillas doradas a lo largo del tejado o en el porche, o enredan algunos cables en un arbolito a mano. Otros, directamente, se vuelven locos. Una casa de estudiantes que hay en el camino a mi apartamento, que en verano coloca el trasero de una cebra de peluche sobresaliendo de la fachada, ahora ha esparcido una galaxia entera de luces por el césped delantero, y ha cubierto el porche de bombillitas de colores, y ha estrangulado toda vegetación a mano con luces, y luego ha delineado todas las líneas de la casa en un derroche lumínico digno de Las Vegas. Otra casa ha decidido que el tema navideño mola mucho más manteniendo los colores de moda, rojo y verde, así que luce un festón de bombillas a tamaño natural alternando ambos colores. No es un efecto muy afortunado, porque ahora la casa más parece un... um... un club de carretera, por decirlo con delicadeza.
Un pequeño dúplex que normalmente no destaca debe albergar residentes que sufren manía navideña: el sendero de entrada se muestra flanqueado por hileras de bombillas muy brillantes en forma de vela, y dos ángeles dibujados con bombillitas azul eléctrico se arrodillan a ambos lados de la puerta, mientras que dos sábanas de bombillas normales de las doraditas cubren por completo la fachada a ambos lados de la puerta. Es una pesadilla cristológica. Y ya ni menciono los renos de plástico con bombillas porque me revienta una vena.
Receta antinavideña

Para todos aquellos, que sé que los hay, que sufren sarpullidos ante la mención del Portal de Belén, Papá Noel, guirnaldas y El Corte Inglés, y que caen al suelo echando espumarajos por la boca a las primeras notas de "El Chiquirritín" o "Campana Sobre Campana", he aquí una recomendación desde la Oficina para La Salud Mental de La Biblioteca de Babel:

Cerrad puertas y ventanas. Si quiere pasar Papá Noel, que pase: poned un cepo lobero en la chimenea y listos. Espolvoread repelente para camellos en todas las esquinas de la casa, sobre todo en alféizares y balcones. Negaos en redondo a aceptar cualquier tipo de objeto decorado en rojo y verde; en lugar de eso, y si os apetece un ambiente festivo en la casa, colgad flotadores de patito de las lámparas. Esto es serio: vuestra supervivencia está en juego. Evitad a toda costa la tentación de colgar bolitas y ramas de falso muérdago de cualquier parte. Comprad algo de muérdago de verdad y amenazad con dárselo a comer en ensalada a cualquiera que mencione la frase "en estas fechas tan señaladas" (el muérdago, amén de parásito, contiene un veneno muy activo).

Y ahora, sentaos en un sillón cómodo. Poned música en el estéreo: algo de dixieland o un directo del Art Ensemble de Chicago (la música clásica está prohibida porque en Navidad todo el mundo se vuelve de golpe muy exquisito y Haydn golpea cual martillo pilón desde los altavoces de todo pequeño comercio). Jazz. Boleros. Antonio Carlos Jobim. A una mala, aceptamos salsa. Relajaos, servíos una copa de algo que no sea champán ni ponche, y leed "El Diccionario del Diablo" de Ambrose Bierce.

De nada.

9.12.01

Arreglados los problemas con el correo

Mi dirección habitual, torresad@bcc.orst.edu, vuelve a funcionar. La que os di como alternativa, daurmith@yahoo.com, siempre estuvo activa y sigue estándolo. Podéis enviar correo a ambas, por supuesto. Que no se diga que no doy opciones.

Diría algo más, pero ha sido un día ocupadillo y se me ha olvidado lo que quería contaros... ¡Ah, sí! Hay un sabroso artículo en Pasando el Iron sobre la Taxa Camarae. Creyentes en la absoluta e inefable bondad de la Iglesia Católica Apostólica Romana abstenerse.

8.12.01

Para bien o para mal: nueva página de relatos

Bueno, lo dije y lo cumplo. Con mis escasos (escasísimos, nimios, infinitesimales) conocimientos de html, he puesto a punto una paginilla con relatos escritos por mí. Narcisista, lo sé, pero para eso este es mi Blogger. Se accede a ella, obviamente, usando el enlace que hay ahí a la izquierda, el que dice "Mis Relatos" (me gusta despistar). No hay muchos, porque no tengo tanta cosa y porque prefiero que sean cosas cortitas. He dejado fuera mis dos incursiones en el mundo de la fan fiction, en un caso porque no merecen mucho la pena y en el otro porque están en inglés. Y en ambos casos porque son demasiado largos y ya hay bastante con lo que hay, de momento.

Y basta de excusas: ahí están los relatos. Ya iré puliendo los enlaces para mandar correo y demás cosas, e iré añadiendo engendros a medida que los genere. Que no os pase nada.

Pero yo me divierto.

[Añadido más tarde: ya están arreglados los enlaces para enviar correo electrónico. Con esto creo que lo básico está cubierto, pero si alguien ve alguna pifia, agradeceré que me lo comente.]
Hágase la oscuridad

Hace un rato hacía sol. No, en serio: sol. De hecho, parecía que eso de estar en el tercer planeta del sistema solar no era una broma de mal gusto. Y mientras yo pensaba en lo raros que son estos momentos fotónicos, el momento fotónico me ha dado la razón y de repente, tan bruscamente como si alguien hubiera corrido las cortinas, todo se ha vuelto del color del grafito contra un cielo lechoso. Me ha sorprendido no oír un plop. Por alguna estúpida razón, esperaba que empezara a llover.
Sigo esperando.

7.12.01

Aviso

*ding dong* Durante todo este fin de semana, la cuenta de correo torresad@bcc.orst.edu va a estar inactiva: cualquier cosa que enviéis a ella la leeré, pero el lunes. Mientras tanto, por favor usad la dirección daurmith@yahoo.com para enviarme correo. Gracias. *ding dong*

Ah, ejem... Y si me habéis enviado algo desde más o menos las siete de la tarde, hora de ahí, ha llegado, pero no lo puedo leer. Si es bonito e importante y me va a subir el ego, me lo podéis enviar a la dirección de yahoo, ejem... Vaya, si no es molestia.
Llamando a Idaho

Acabo de echarle un vistazo al contador (¿Obsesionada? ¿Yo? Qué vaaaaa...), y, ¡anda la osa! ¿Quién me lee desde el vecino estado de Idaho? ¿Y cómo porras me han encontrado por ahí? ¡Qué ilu! Misterios de la red...

Por cierto: en el tablón de mensajes de la Fundación Randi se menciona el mordisco genital de un jugador de fútbol a otro. Bueno, dado que es un tablón para hablar de escepticismo, supongo que está bien que se mencione a España en estos contextos algo ridículos antes que como estandarte de la superstición. Que aquí en USA sigue siendo un éxito el cretino de John Edward, que habla con los muertos y dice "el abuelo dice que por aquí todo bien, y que recuerdos". Hay que tener la cara como el cemento Portland. No Portland de Oregon, Portland de Inglaterra.
Weblogs en El País

Ya he mencionado varias veces a rvr, lector atento y solícito donde los haya. Me acaba de pasar un artículo de El País sobre los Weblogs. Está muy bien, es claro y directo y explica lo que son estas cosas para los que no tengan experiencia. Sólo tiene un gran, gran, gran, gran fallo: ¡no sale el mío! ¡Descarados! ¡El Blogger más bonito a este lado del Mississippi y no sale! ¡Como vaya yo para allá se van a enterar! Grrrrrrrrrrrrr...

6.12.01

Páramo electrónico

Cómo se nota que hoy es fiesta, pillastres... Internet está mudita y lacónica hoy.

Un saludito a mis compis de la Sociedad Tolkien Española, que se lo estarán pasando pipa en la convención anual, la EstelCon, que este año se celebra en Barcelona. Música, juegos, cena hobbit, bailes, rol, no sé si teatro, cuentos, y muchos, muchos amigos reunidos... ¿qué más se puede pedir?

5.12.01

El alfarero y el cazador

Me pregunta uno de mis lectores (el mejor de mis lectores) qué es eso de las semejanzas entre Harry Potter y Tim Hunter. Vaya esto por delante: Rowling, creadora de Harry Potter, no plagió nada de Neil Gaiman, creador de Tim Hunter. Ambos tomaron sencillamente una idea que ha estado dando vueltas bastante tiempo por el espacio amorfo donde están las historias: el joven que es educado en las artes de la magia. La cosa viene dando vueltas desde Merlín y probablemente antes. Lo que pasa es que ha dado la casualidad de que, bueno, ambos personajes tienen un buen número de fieles lectores que en muchos casos se intersectan, y, como ahora se verá, es difícil no encontrar el parecido (aunque es todavía más fácil encontrar las diferencias). Me refiero, ojo, al Tim Hunter original de la miniserie de 4 números de Gaiman "Los Libros de la Magia". Lo que haya pasado con el personaje después lo desconozco, porque no seguí la serie más allá de unos cuantos números después de que Gaiman la dejara (no es mala, pero el primer arco argumental tenía un tipo de moraleja que me resulta particularmente antipática).

Físicamente, Tim y Harry son muy parecidos. Harry tiene 11 años en el primer libro, y Tim más o menos la misma edad. Ambos son flacos, de piel pálida, pelo oscuro y usan gafas. Me gustaría tener scanner para poder poneros algunas de las increíbles ilustraciones de John Bolton en el comic de Tim Hunter. Os aseguro que quitan el hipo.
Ambos son llamados al mundo de la magia, y ambos tienen el potencial de convertirse en magos extraordinariamente poderosos. Ambos son ingleses.

Harry Potter tiene una lechuza, Hedwig, que es a la vez mascota y portadora de correos varios. Se ha hecho familiar la imagen Harry con su lechuza al hombro. Tim Hunter tiene un pequeño búho moteado llamado Yo-yo que le acompaña durante su viaje iniciático. Aunque no tiene una función postal definida, se revela como un compañero útil, sobre todo el Faerie y al final del Universo.

Y la verdad es que ya está: los dos se parecen físicamente, los dos tienen relación con la magia, y los dos tienen una rapaz nocturna. Pero por otra parte, Harry es huérfano mientras que Tim vive con su padre. Harry va a una escuela y su aprendizaje durará siete años. Tim fue intriducido a la magia mediante un viaje iniciático que pudo durar desde unas pocas horas a diez mil millones de años. Harry tiene dos fieles compañeros de aventuras en Ron y Hermione, y a Dumbledore como benefactor. Tim está solo, y sus mentores son cuatro personajes de la sección "Ocultismo" del Universo D.C., a saber: El Errante, John Constantine, Dr. Oculto y Mr. E; juntos forman lo que Constantine llamó, en afortunada frase, "La Brigada en Gabardina". Ninguno de ellos se parece ni remotamente a Dumbledore. Harry tiene un enemigo definido: Lord Voldemort. Tim tiene que enfrentarse más o menos a lo que le echen, aunque no parece haber hecho buenas migas con Titania de Faerie. Harry tiene varita mágica, uniforme, escoba voladora y un curioso deporte llamado Quidditch. Tim, no. Harry, hasta la fecha, no ha viajado a otros mundos ni ha asistido a la creación del Universo ni a su final, aunque sí ha visto dragones y ha volado en grifos. Tim no conoció a ningún dragón, pero estuvo en primera fila cuando la Caída de Lucifer, conoció a todo el mundillo mágico de San Francisco, viajó al país de las hadas (donde ganó una llave de plata y el rencor de Titania y Baba Yaga), y viajó hasta el momento del fin del Universo, donde tuvo lugar una curiosa escena.

Por último, y extraordinariamente importante, Tim y Harry son dos excelentes personajes en dos tipos de historia casi diametralmente opuestos entre sí. Por eso, quizá, el parecido resalta más.
Resurrection Week

Es la semana de exámenes finales en el campus, y la biblioteca está repleta. Hay un runrún constante de voces, porque aunque los alumnos se limiten a susurrar en las mesas y sillas que hay por todas partes (y cómodos sillones bajitos), son muchos susurros a la vez. El efecto no es desagradable, y casi relaja. Lo que más relaja, y es que soy bastante malvada, es el hecho de que son ellos los que las están pasando moradas ahora mismo con los exámenes y yo no. Yo las paso moradas con las mutaciones, pero al menos es un moratón constante, no la montaña rusa del calendario académico, que agota bastante más. Lo divertido de todo esto es que la semana de exámenes viene después de lo que aquí se da en llamar la Dead Week, la semana muerta: unos días en los que no hay clase porque se supone (se supone, que todos sabemos lo que es esto) que los alumnos están estudiando para los finales.
Y digo yo que esto de salir de una semana muerta para encontrarse con exámenes finales es un tipo de resurrección muy poco sano, ¿no?

4.12.01

El alfarero y el orfebre

rvr me envía este enlace sobre los dos estrenos estelares del cine de este año: el ya aparecido de "Harry Potter y la Piedra Filosofal", y el inminente (y esperadísimo) estreno de la primera entrega de la trilogía de Peter Jackson sobre "El Señor de los Anillos". No sé por qué todo el mundo se empeña en hacerlas competir entre sí, pero es inevitable que lo hagan, y de todas formas la página es un buen sitio para enterarse de cosas de ambas películas y pasárselo bien un rato, oh desocupados.

Aunque si alguien quiere comparar a Harry Potter con algo, sugiero que se haga con un ejemplar de la maravillosa obra de Gaiman (calladitos, que os conozco), "Los Libros de la Magia". Y así podemos jugar al juego de "descubra las diferencias entre Harry Potter y Tim Hunter". Vale, no son calcados, pero la cosa tiene su intríngulis.
Umbra, penumbra

Entre la capa de nubes, que más que capa es sudario, y las cosas astronómicas de la Tierra girando así o asá, anochece pronto. La luz se vuelve cenicienta y granulosa, como una vieja película muda. La gran sala común del Memorial Union, con sus altas ventanas de tímpano, sus cortinajes rojos y el zócalo de madera oscura, queda en penumbra medieval. Los alumnos desparramados por los sofás en diversos grados de inconsciencia adquieren de pronto aires de cortesanos tras una juerga, y las mochilas se desdibujan en siluetas de perros ahítos, descansando junto a sus amos. Lo único que desentona en esta estampa feudal son los dos árboles de Navidad constelados de bombillitas, y la larga guirnalda de falso muérdago trenzada de lucecitas doradas que serpentea en torno a las barandillas de las dos escaleras de caracol, hasta llegar a la galería superior. Ambas cosas destellan como fuegos de hada en el aire marrón y gris de la sala, delimitando y aplanando el espacio a su alrededor: abrazando oscuridad.

Fuera, bajo la lluvia, los árboles absorben la luz de la tarde y la vuelven a emitir desde sus cortezas como un halo gris, en extraña fosforescencia vegetal.

[Espacio para el habitual aviso de inestabilidad mental]
Tiempo de volar

Es otoño, para los despistados que no se habían dado cuenta. Esto, aquí en Corvallis, no sólo quiere decir lluvia y patinaje sobre hojas; también quiere decir migraciones.

Ayer salí del laboratorio un momento por la tarde. Eran más o menos las cuatro, y ya empezaba a atenuarse la luz del día. De pronto, no sé por qué, me encontré pensando en el mar, la costa, olas, barcos, cosas así. Luego mi cerebro hizo caso a mis orejas y me di cuenta de que se cernía sobre nosotros una bandada de patos graznando a pleno pulmón (mis orejas, por cierto, necesitan recordar a mi cerebro que los patos no son gaviotas). Me quedé un rato mirando la formación en vuelo, esa especie de V elástica que ondula y cambia aparentemente sin control. Y pasó una cosa bonita: justo cuando la bandada volaba por encima de mi cabeza, la línea oscura se resolvió en una gigantesca silueta de ave: el centro se alargó como un cuello, las alas se arquearon hacia atrás y mantuvieron la simetría durante un par de segundos. Durante un instante, me encontré mirando un enorme pato de cincuenta metros de envergadura, un pato pseudofractal dibujado por patos, volando sobre mi cabeza hacia el nordeste, graznando con la voz de cada uno de sus componentes individuales.

Luego tuve que volver al laboratorio en la inopia, porque se me olvidó por completo para qué había salido en primer lugar.

3.12.01

Pasando el Iron

Mirad ahí en la columna de la izquierda. Ha aparecido (¡oh! ¡magia!) un nuevo enlace. ¡A otro Blogger! ¡Cada vez somos más! Este en concreto se llama Pasando el Iron y pertenece al ilustre Herbasco. Id a ver: encontraréis astronomía, mala leche de la buena, y una nueva forma de mirar la Navidad, Navidad, dulce Navidad... Por no hablar de "El Misterio de la Estrella de Belén", próximamente en su Pasandoeliron amigo. Por cierto, Herbasco, ejem... ¿para cuándo el misterio?
Pobladores

La sección de Apuntes de Biología de Pobladores, una página excelente y bien presentada que me apresuro a recomendar, ha puesto un enlace a su segura servidora. No sólo eso, sino que figura como enlace "muy recomendado" (espacio para ruborizarme de placer). Muchas gracias a la webmaster y mi enhorabuena por la página, que se las apaña para ser clara, concisa, y trufadita de enlaces interesantes (incluyendo este, claro, faltaría más).

Ahora es cuando digo que estoy pensando en dar un lavado de cara a La Biblioteca. Nada drástico, pero quiero poner enlaces a otros Blogger escritos en español, una sección de enlaces fijos, una para enlaces recomendados que iré actualizando, y un enlace a una página en la que quiero poner algunos relatillos míos, si nadie se opone. Ni qué decir tiene que los Apuntes de Biología de Pobladores van derechitos a mi sección de enlaces fijos...
Todo se enlaza

Gracias a rvr, que ha puesto en su fabuloso MiBarrapunto un enlace a mi entrada de aquí sobre el intento de clonación terapéutica de los laboratorios ACT.
Deberes

La semana pasada uno de mis ocho lectores (sí señoras y señores, vamos subiendo, de hecho vamos despegando cual cohete según mi nuevo y flamante contador, ¡gracias!)... Esto, decía que uno de mis más fieles lectores (porque amables lo sois todos) me pedía que le recomendara algunos libros para estas Navidades, ficción o no ficción. ¡Vaya un aprieto! Esto de recomendar libros tiene sus pegas, porque el que me gusten a mí no quiere decir que vayan a gustarle al recomendado, pero vaya, qué menos puedo hacer... Voy a poner unos poquitos que a mí al menos me gustan, que se dejan leer al amor de la lumbre estas Navidades si quieres olvidarte un poco de la tortura auditiva de los villancicos a todas horas, y que ya de paso va y enseñan cosas. Y sólo uno va a estar relacionado con "estas fechas tan señaladas".

Nadie ha logrado transmitir la sensación única y maravillosa de entender algo, de aprender, como Carl Sagan. Ahora que todo el mundo anda celebrando Pre-San Corte Inglés, y para todos aquellos que quieren olvidarse un poco de eso sin olvidarse de todas las cosas que nos hacen caer la baba (y que tenemos al lado), recomiendo "Un punto azul pálido": es entretenido, informativo, ameno, fascinante, y, para colmo, bien escrito, con esa sencillez que Sagan conseguía tan bien. Y contiene uno de los párrafos más bonitos que he leído en mucho tiempo:

"Hemos logrado sacar esta foto [desde el espacio profundo] . Si la observas verás un punto. Es esto. Es casa. Es nosotros. Sobre él ha vivido toda persona sobre la que hayas oído hablar, todo humano que haya existido. El conjunto de todas nuestras alegrías y sufrimientos, miles de confiadas religiones, ideologías y doctrinas económicas, todo cazador y recolector, todo héroe y cobarde, todo creador y destructor de civilizaciones, todo rey y campesino, toda pareja de jóvenes enamorados, todo niño optimista, todo padre y toda madre, todo inventor y explorador, todo maestro de morales, todo político corrupto, toda superestrella, todo líder supremo, todo santo y pecador en la historia de nuestra especie, ha vivido en una mota de polvo, suspendida en un rayo de sol."

Sniiiif... A mí es que me gusta, ¿qué pacha?

Más: a pesar de lo que mi corresponsal me pidió, voy a recomendar a Dawkins. En concreto, "Destejiendo el arco iris". Sé que muchos tienen miedo de Dawkins porque sus libros son muy densos en contenido, pero este merece la pena. Es más aireadito, muy ameno, y toca muchos más temas de lo normal en él, aunque claro, siempre gravitando en torno a la biología, que es lo suyo (y bien gravitado). Además, el proverbial genio sarcástico de Dawkins viene muy bien para los que estén cansados de tanta cursilada New Age.

Y a ver, para ficción... Me permito el lujo de recomendar "Contra Paraíso" de Manuel Vicent: una delicia para los sentidos. Un librito delicado, tierno sin ser cursi, precioso. Y no sale ni un copito de nieve ni una vendedora de cerillas muriéndose de frío, ni un soldado de plomo fundiéndose ni un avaro siendo visitado por fantasmas. Lo mejor para los que quieren olvidarse de la Navidad.
Y mi otra recomendación sí que tiene que ver con la Navidad, pero es que no la puedo dejar pasar: "Milagro y otras historias de Navidad", de una de mis autoras favoritas, Connie Willis (La factoría de ideas, 2000). No es sólo que esta mujer tenga un sentido del humor de los que hay pocos (y ahora cuelo de rondón la recomendación de leer "Oveja Mansa", de lo mejor de la década), sino que las historias navideñas que hay en este librito, aunque no todas de la misma calidad, hacen un trabajo estupendo satirizando todo el montaje camp de la Navidad y, en un caso (para mí), contando la mejor historia navideña con libros y sobre libros que he leído jamás.

Hale, eso es todo. Por ahora, claro.
¿Quién lleva la cuenta?

¡Yo no, yo no...! No estaba naaaada preocupada por el número de visitas ni esas tontunas, psé, qué más da, total, tampoco es para tanto... um... Claro, por eso no he estado buscando contadores para la Biblioteca. Y por eso no, repito, no me he instalado uno ahora. No es ese dibujito nuevo y muy chiquitín que hay al final, ahí escondido... esto... Bueno, vale, sí, es un contador. No pude resistir. No da el número de visitas así directamente, hay que pulsar y te lleva a otro sitio web, pero caray, tiene gráficas y todo. De modo que, mis queridos siete lectores, ya sé cuántos sois, aunque seáis siete.

¿Y la ilusión que hace eso de ir a ver el contador? Además así sabré cuándo os aburrís y cuándo no y me ayudará a dosificar mejor las actualizaciones. Si es que todos ganamos, ¡qué inventos!

Bueno, sí, ¿qué pasa? Es lunes por la mañana. No me pidáis filosofías profundas los lunes por la mañana.