31.1.02

Baile esquimal

El título de esta entrada es malicioso y travieso: los esquimales no bailan. O al menos no tienen la misma definición de baile que nosotros. Estaba yo por el MU (qué sorpresa más gorda, ¿eh?), meditando sobre la conveniencia de comprarme un bombón relleno de café, cuando un extraño ritmo ternario me llamó la atención. Venía de la sala principal, ya sabéis, la del piano y las ventanas francesas y los sofás llenos de alumnos dormidos. Me acerqué a curiosear, porque desde que tengo un blog me he vuelto mucho más curiosona. Había un cartelito en la entrada: "Bailes esquimales", dentro de una serie de eventos culturales que tienen lugar en el MU a manera de bajo continuo. En un aparte: dentro de poco toca el Drag Queen Show, que ha generado una polémica enorme en el periódico del campus a raíz de una carta de protesta emitida por cierto cenutrio llamado Lee Vasche. Ehm. ¿Por dónde iba...? Ah, sí, los bailes esquimales. Total: que me acerco y me encuentro a tres caballeros percutiendo enormes panderetas redondas, nada complicado, una cosa en plan pum pum PUM, y a tres damas a horcajadas sobre un banquito de madera, como si fueran en piragua, demostrando una coreografía lenta y deliberada de cintura para arriba, moviendo los brazos en parte como si empujaran algo, en parte como si se sacudieran las manos para asperjar un exceso de agua. De cintura para abajo, inmovilidad absoluta. Aparte, los caballeros entonaban un canto quejicoso pero con cierto tonito pillín, aunque como todos estaban serios como ajos no sé si esto fue una impresión subjetiva mía. Acabó el canto, los cantantes terminaron un poco a contrapié, las bailarinas se levantaron para recibir nuestro aplauso, y luego una de ellas explicó el significado de la danza, con un acento tan cerrado que bien podría haber estado hablando esquimal por lo que entendí. Pero el caso es que el, supongo que debemos llamarlo baile después de todo, estuvo bien; tenía una especie de gracia cortesana, de parsimonia, de la gente que sabe que dándose prisa no se llega antes y además te da la úlcera.

La verdad es que compensa ser bailarín esquimal: es descansado, queda bonito, y te ahorras un montón de lesiones. Además, me encantan esas botitas que llevan (es que necesito zapatos).

[Esta entrada ha sido considerada políticamente incorrecta, ofensiva para la diversidad cultural de la OSU, y denigrante con culturas diferentes a la decadente cultura blanca occidental, por abundar en tópicos infundados y en juicios de valor carentes de fundamento sobre los méritos culturales, estéticos y/o antropológicos de la cultura esquimal. Su lectura puede ser motivo de persecución por el FBI y la Asociación de Vigilantes por la Pureza de la Diversidad. Queda usted advertido.]

30.1.02

Revolución bloguera

Blogalia se acerca y no hay quien la pare. Y menos mal. Está la comunidad de escribidores muy inspirada. No he podido leer mucho últimamente, pero ahora que he dado un garbeo por varias bitácoras veo que vendell escribe unas entradas preciosas y muy líricas, que El Pez se ha desmelenado -en la medida de lo posible- y se ha lanzado de lleno al ruedo, por suerte para los demás que le leemos, que rvr no para y cada día nos sorprende con una nueva y mejor función de Blogalia, que La Niña y el Niño Raro no dejan de contarnos cosas, y que cada día aparecen más y más bitácoras, privadas, compartidas, profesionales, personales, temáticas, deshilvanadas, hi-tech o sencillitas, de naranja o de limón. ¡Más, más!

...

¡Mira, mami! ¡Mi primer metablogging!
Posteridad

Mientras el púdico velado de las estatuas del Departamento de Justicia es motivo de sano choteo en el laboratorio, la nieve sigue en su empeño de fundirse despacito. Despacito, porque hace un frío que pela. El lunes el campus estaba todo nevado, muy majo, con algunas esculturas de nieve; entre los inevitables muñecos triesféricos había intentos más imaginativos: conejitos de nieve se agazapaban en una improbable siesta sobre el césped helado, y en un caso una tortuga despatarrada tomaba un sol invisible, entrecerrando un ojo hecho con una brizna de hierba. Debe haber sido el quelonio adulto menos longevo del mundo. Si queréis ver el Quad de este campus, y una animación de la nevada de esta semana, podéis ir a la webcam que tenemos. Es divertido. Una vez me quedé parada en el centro del Quad durante un minuto para ver si salía saludando con la manita. Pero luego no me encontré.

29.1.02

Reventadiiiiiiiiica

Iba a escribir algo, lo pometo, pero... reventadiiiiiiiiiiiiiica estoy. No me da ni para buscar una buena excusa... Zzzzzzzzzzz...

28.1.02

El nuevo Braghettone

Al menos una de las dos estatuas del salón de actos de la sede del Departamento de Justicia de los USA ofende estéticamente a John Ashcroft, así que ha ordenado tapar ambas, como se puede leer en esta noticia. La carcajada que he soltado al leerla yo se ha escuchado desde el edificio de al lado. Luego me he acordado de que esta criatura es fiscal general del Estado, y se me ha pasado un poco el ataque de risa. Aunque de vez en cuando aún se me escapan risitas malévolas al pensar en la tortura psicológica del pobre hombre, condenado a ver ofendido su gusto estético cada vez que entraba al salón. Menos mal que ahora le ha dado por actuar y tapar las ofensivas estatuas con un trapito de 8000 dólares de nada (alquiladas, las cortinas son alquiladas). Así ya estará tranquilo el pobrecillo. Es que salían en los planos de la tele, y estaba harto de estar en el mismo plano que el pecho de la estatua.

Irónicamente, las estatua femenina representa el Espíritu de la Justicia, y la masculina, la Majestad de la Ley.
The End

Fui a ver "La Comunidad del Anillo", o mejor, "The Fellowship of the Ring", al Whiteside Theatre de Corvallis. Es un cine a la antigua, o, más bien, un teatro-reconvertido-en-cine a la antigua. Tiene telón, palcos y galería. Tiene una enorme lámpara redonda de hierro y cristales naranja oscuro. Tiene una titánica rejilla de ventilación, circular, con un bonito diseño como el de las pipas de un girasol. Tiene una roseta pintada en tonos rosa y salmón, y sillones tapizados de rojo, y apliques de techo en cristal esmerilado con relieves. Tiene -lo mejor de todo- un proyector de películas antiguo en el vestíbulo: un dinosaurio de metal verde, erizado de palancas y tuercas, con enormes estuches para los rollos de película y cierto aire entre amenazador y postapocalíptico. Es, en suma, un cine con personalidad, con carácter, con ambiente, con encanto. Perdón: era.

Ayer domingo, tras el pase de las 8 de la película, el Whiteside cerró sus puertas para siempre. La compañía que lo posee, Regal Cinemas, le ha dado carpetazo por no dar suficientes beneficios (y porque, además, el edificio es viejo y tiene bastantes problemas de fontanería).

Cuando vine a Corvallis, había cuatro cines. Tras el cierre del State y el Whiteside, quedan dos: los cines de la calle nueve (multisala, cuatro salas, películas para toda la familia), y el Avalon (un encanto de sitio muy chiquitín para cine independiente y películas extranjeras). Esto es triste.

27.1.02

Blanco, blanco, blanco

La nieve de ayer esperó a la noche y atacó en emboscada, aprovechando que hace más frío entonces. Esta mañana la luz blanca venía de la capa de nubes de arriba y de la capa de nieve de abajo. Éramos el jamón de un sandwich de harina super refinada. Y seguía nevando, en copos lentos. Por la mañana mi amigo Pablo y yo salimos a dar una vuelta y estuvimos discutiendo el ruido que hace la nieve al pisarla. El consenso fue algo así como crrounc. O scrluich al pisar nieve semifundida, de esa que luego se te cuela en la bota.

Estaba bonito, Corvallis. Blanquito y bien delimitado por los almohoadones de nieve sobre coches, tejados y arbustos. Los copos de nieve se te posaban en la nariz, en la mejilla, en las pestañas, y se fundían y se quedaban allí como si fueras un señuelo para gotitas de rocío. Estuvimos pisando sobre nieve virgen, sólo porque es divertido, y haciendo fotos y tirándonos algunas bolas de nieve.

En los patios delanteros de algunas casas ya había muñecos de nieve de varios estilos, desde rudimentarias y casi primigenias bolas superpuestas hasta elementos más detallados con zanahoria por nariz y botones como ojos. Totems de invierno.

26.1.02

Abandoned places

El blog de La Niña me ha llevado a descubrir un sitio web del que me he enamorado inmediatamente: Abandoned places. Tiene unas fotografías maravillosas de edificios y lugares abandonados. Hay historias en cada foto, y no sólo las historias que se cuentan en la página: caben muchas más. Hay fotos en color y en blanco y negro, y estas últimas son especialmente bonitas, por lo evocadoras y a la vez misteriosas. Además, la presentación de la página es excelente. Definitivamente, me la quedo.
Ya no nieva

¿No lo dije yo? Ya ha parado.
Nieva

¡Nieva en Corvallis! Esto es lo bastante raro como para merecer una entrada. Los montes de alrededor están todos blancos, pero no suele nevar en las calles de la ciudad. Ahora sí, aunque no tiene visos de cuajar. Están cayendo unos copos gordotes y parsimoniosos como vilanos, y a la vez parte de las nubes se ha retirado y la luz aparece blanca y cegadora, de color aluminio. Está todo muy bonito, pero creo que no va a durar mucho...

25.1.02

Grrrr

Hace un día miserable, frío y lluvioso. Soplan rachas de viento, y está oscuro. Me he puesto los zapatos equivocados esta mañana, así que ni siquiera me apetece salir para el breve paseo de diez minutos hasta casa. Se avecina la época de impuestos, y ya no llego a la Oficina de Correos a recoger un misterioso paquete certificado. Grrrr...

Al menos es viernes.
In Nomine Coffee...

Esta tarde estábamos todos tranquilitos en el lab, trabajando. Era una escena casi hogareña, todos inclinados sobre nuestros respectivos bancos de trabajo, pipeteando, escribiendo, o -en el caso de Pete- roncando suavemente durante su diaria siestecilla de diez minutos. El jefe se asomaba de vez en cuando desde su despacho, nos miraba con paternal benevolencia, y volvía a su mesa a redactar peticiones de becas. El congelador de -80 ºC detuvo su runrún para ayudar a la atmósfera de monacal concentración. Era todo muy potito. Así que me fui.

Fui al siempre popular Memorial Union en busca de un café, que me hacía una falta loca, y una vez con el vasito en la mano (¿os he explicado alguna vez el proceso a seguir para pedir un café en los USA? ¿No? Recordádmelo un día de estos)... Ehm, decía, que con el café en la mano me encaminé a la sala común, esa alta de las ventanas francesas, ¿os acordáis?, a bebérmelo en paz y tranquilidad. Pero como esto es una Universidad (a veces se me olvida), estaba lleno de alumnos, así que entré a una de las dos salas de estudio que hay a ambos lados de la sala común. Estas son más pequeñas, pero tienen más sillones por metro cuadrado y enormes chimeneas siempre pagadas. Parecen salas de algún club inglés de segunda categoría. Suelen estar vacías, o albergar a algunos jóvenes totalmente fritos en los sofás.
En esta ocasión no estaba vacía: un grupo de unos 10 chicos y chicas estaba allí hablando en voz baja, pero como eso raras veces interfiere con mis habilidades de beber café, no hice mucho caso. Un grupo de estudio, pensé, medio escuchando a los muchachos y muchachas presentarse ("Jeff", "Joy", "Kimberley", "Keith"...). Y me embebí en mi libro mientras bebía café. Hasta que uno de ellos, creo que Fred, o quizá Corey, explicó que este grupo de oración era una iniciativa independiente, y, por así decir, en plan improvisación. Jam Prayer Session, a grandes rasgos. Oración Impromptu. Qué curioso, pensé, medio dentro medio fuera de las reflexiones de Kenneth Feder sobre Von Däniken. Cómo será eso.

"Eso" consistió en Fred, o Corey, aunque puede que después de todo fuera Jeff, leyendo un par de versículos de la Biblia, creo que de Isaías. Algo sobre dos tipos de conocimiento. Y luego todos se callaron como muertos. Miré de reojo y los vi recogidos en actitudes orantes, mientras Jeff (o Arthur) musitaba frases de aliento y de guía para que las oraciones salieran mejor o algo (no tengo ni idea de la diferencia entre una Jam Prayer Session y una Prayer Session clásica, la verdad). La cosa duró el tiempo que me costó beberme casi todo el café. Luego Jeff (¿O Stu?) leyó otra vez el mismo versículo, una de las chicas se fue, y el resto empezó a hablar en murmullos, o casi. Para cuando me levanté, las chicas estaban todas en un grupo, hablando y riendo bajito, y los chicos seguían en actitud de profunda oración.
Desde el cuchitril

El cuchitril es un despachito aparte del laboratorio principal, donde hay un terminal X-windows que parece muy majo al principio pero que tiene menos memoria que un ministro acusado de cosas malas. Y hay un par de anticuadas mesas de despacho, de esas de metal, que apenas dejan sitio para lo que en otros tiempos pudo ser un sofa-cama y que ahora sirve para las pernoctas de Steve, de las que puede que hable otro rato. Me he venido simplemente a consultar el correo, y de repente se me ha ocurrido intentar entrar en el Blog. Ha costado, pero he podido. Lo que pasa es que no os voy a contar lo de esta tarde y el grupo de rezos porque este teclado no se puede configurar para tildes y cosas y ya estoy sufriendo bastante para no poner palabras con "enye", que hay que ver, parece que no pero anda que no sale veces esa letra en cualquier entrada de las que pongo yo...

O sea, que luego m... Um, que luego nos vemos (otra tilde evitada con exit... evitada astutamente por esta su Bibliotecaria amiga).

24.1.02

Parafernalia

Y antes de que me matéis por el rollo de ahí abajo, me apresuro a recomendaros un buen blog, y además trilingüe: el de la Niña. Es divertido, está bien escrito, y de algún modo raro consigue que entres de lleno en el mundo que comenta en su página. Un encanto de blog, que ya ha enamorado a herbasco y a verdell, y con razón.

Lo digo por si de repente os da urticaria seguir aquí, que todo podría ser, pero conste que me hacía falta ese desahogo.
Creando escuela

No sé si es la estación, el frío que congela la neurona, o qué, pero estamos viviendo un ataque bastante furibundo de los creacionistas en varios estados. Por ejemplo en el de Washington, el vecino de arriba, donde quieren eliminar la enseñanza de la teoría de la evolución del curriculum escolar. Y el de Ohio, donde no recuerdo qué quieren exactamente pero ya os hacéis una idea. Y hay algunos que realmente nunca dejaron el asunto (Texas, ya voy avisando, no es el peor). Para aquellos que no estáis el corriente, los creacionistas son los que dicen que lo que dice en la Biblia acerca de la creación del mundo, Adán y Eva, el Diluvio y demás, es verdad de la verdadera, literal, nada de metáforas ni interpretaciones. Que realmente pasó todo lo de la manzana y la serpiente y el Arca y el borrachuzo de Noé. Y lo de "y al séptimo descansó", también. Vaya, punto por punto. Y como consideran que esta, um... visión del origen de la diversidad biológica es la buena, quieren que se enseñe en las escuelas de todo el país como si tuviera la misma entidad que la teoría de la evolución de las especies (eso cuando no quieren que sea lo único que se enseñe). Así, con dos coj... Ehm, así, por las buenas (aún no sé si este blog es tolerado menores).

Como cada vez que han intentado pasar esto por la legislatura les han dado con la ley en las narices, ahora se ahorran las menciones a la deidad (la separación Iglesia - Estado realmente funciona en los USA), y arguyen que lo suyo es la "teoría del diseño inteligente", que viene a decir lo mismo con pocas variaciones. Y mientras intentan hacer pasar ese tipo de leyes, se dedican a dar seminarios a las juntas escolares (¿recordáis aquello de Kansas?) y muchas se tiran a la piscina del creacionismo. Hace unos años, Gould y otros las pasaron canutas, pero canutas, con un caso en Arkansas que dejó al de Snopes un poco pálido en comparación.

Aparte, un intrépido creacionista de Kentucky ha decidido que ya está bien de dejar que estas tonterías de la evolución contaminen la mente de los niños y se ha decidido a montar un Museo Creacionista, así, con dos c... Estooo, así, por las buenas (véase arriba). Cosas como, por ejemplo, maqueta de dinosaurio, y plaquita diciendo: "Thescelosaurus. Significa lagarto maravilloso. Altura: 4 pies. Longitud: 11 pies. Creado el: Día 6". Y bellos dioramas de dinosaurios, humanos, y fieras corrupias varias viviendo en paz y armonía en el Jardín del Edén, porque por entonces todos éramos vegetarianos.

Casi la mitad de los estadounidenses acepta la historia bíblica como la manera en que se creó el mundo, ojo. Los creacionistas dicen que con esto de decir que cosas como el Gran Cañón tardaron millones de años en formarse, se está dando una visión muy sesgada de las cosas. Lo dicen así, con el tono de paciencia y resignación del justo condenado a vivir en tierra de infieles. No, no me lo estoy inventando. No estoy exagerando. No es un suceso aislado de una minoría insignificante al que se da publicidad por ser tan raro. Hay verdadera, y justificada, preocupación por esto en el mundo académico.

Y antes de que os riáis a carcajadas y digáis aquello de "qué tontos son estos yanquis", os recuerdo que ahí todos los periódicos tienen horóscopo y existen Aramises y Rappeles para parar un tren, y la gente se gasta cientos de euros en agüita destilada que les es vendida como remedio milagroso. Así que menos risas. Quizá no tengamos creacionistas (y nos hemos librado de una buena, os lo aseguro), pero tenemos astrólogos y "videntes" para parar un OVNI.

¿Y yo qué hago? ¿Me enfado? No, ¿para qué? Me dedico a leer, a ver si aprendo más. Así, al menos, si un día me vienen a casa los Testigos de Jehová, repletos de teoría creacionista y de citas bíblicas, y yo me siento perversa, podemos divertirnos todos un rato. Pero que conste que nunca pensé que realmente necesitara este tipo de lecturas, y he aquí que las necesito. Como dicen por aquí, "vive y aprende".

22.1.02

Bolero

He leído en las noticias de Nature que cuando Ravel compuso su "Bolero" ya estaba acusando los síntomas de la locura que luego se lo llevaría a Terra Incognita, y que de hecho la composición da pistas acerca del tipo de trastorno que padecía. Puede. Teniendo en cuenta lo que un diccionario online dice al respecto, ya sólo la palabra "bolero" da para volverse algo loco, véase:

1 m., f. Bailarín de bolero. - 
2 m. Baile popular español procedente de la seguidilla, de movimiento majestuoso. 
3 Música y canto de este baile. 
4 Chaquetilla corta de señora. 
5 Amér. Central. Sombrero. 
6 Colomb., P. Rico. Volante ancho o arandela que usan las mujeres en el vestido. 
7 Méj. Limpiabotas. 
8 Urug. Caballo delantero que tira de un vehículo. 


Pero lo malo es que ahora no me quito la tonada del Bolero (de Ravel) de la cabeza. Se me ha pegado cual chicle. Tiiin tiritíiin, tarariero tararín tararíiiin, tiroriro riroríiiin, pararariroriroríiiiin durirurirodirudirudiiiin, pararín pam piiim diiiiiiiiin...

21.1.02

El meteoro

Ha caído esta tarde, sin avisar, una granizada de las de salir en libros sagrados. Densa y ruidosa, al principio creí que era un vendaval, y al asomarme a la ventana vi miríadas de bolitas blancas repiqueteando como locas contra toda superficie, resbalando por las vertientes de los tejados, y acumulándose en rincones a propósito para luego fundirse en un agua gris asfalto. No ha durado mucho, pero durante un ratito todo se ha llenado de bolitas blancas como si hubiera reventado la caja de embalaje más grande del universo. Algún cumulonimbo por ahí arriba se debe estar sintiendo ahora mucho más ligero.
Atentos

La bitácora de rvr nos ha dado una alegría a todos los que disfrutamos con estas cositas, al anunciar la próxima llegada de Blogalia: un proveedor de bitácoras en castellano, fácil como Blogger, inmediato y eficiente como Barrapunto, y con el poder titánico de los limones del Caribe. O quizá ese sea otro tipo de poder. No lo sé. Pero estoy que no me tengo de la emoción con eso de tener un proveedor nuevo y comprensible. ¿Y a que mola el grabado de la cabecera?
Por fastidiar

Para ser una bloguera de pro y concienzuda y todo esto tendría que explicar que hoy es Martin Luther King Day, festivo en Oregon y otros estados. Tendría que contaros que durante toda la semana ha habido diversos actos celebrando la diversidad y la tolerancia. Conferencias sobre el Dr. King. Paneles en los que puedes firmar un "juramento de tolerancia" o algo así. Folletos multicolores con slogans pegadizos. Esas cosas. Es una fiesta simpática, llena a partes iguales de buenos y nobles sentimientos y de cierta vergüenza, porque está clarito que en este país (y en ningún otro, para qué nos vamos a engañar) no se practica lo que se predica. Pero como esto es un campus, siempre da alegría ver que la gente se vuelca mucho en celebraciones con este tipo de valores. Lo digo más que nada por ser positifa, no negatifa.

Pero como no soy bloguera de pro ni concienzuda ni nada, voy a pasar mucho de ilustraros sobre las sutilezas del Martin Luther Day King Day y os voy a contar un secreto: existe un género de caracoles llamado Zyzzyxdonta. En serio. Pero es un secreto. Llevo toda la noche intentando pronunciarlo. Y cuando lo consiga, empezaré con nigrohumeralisscutellohumeroconjuncta, que es una variedad de una especie de escarabajo llamada Brachyta interrogationis interrogationis. Que sí. Pero chsssst, que es secreto.

19.1.02

Aviso de tormenta

Se me había olvidado en la entrada anterior porque estaba en modo Asociaciones Libres, no sé si se habrá notado... Pero se acerca San Valentín. Pánico me está entrando. La cosa es que los estantes de las tiendas se preparan para el evento en cuanto han quitado todos los productos con tema navideño (menos la caja de cosas de oferta, adornos de Navidad al 50%, ya os hacéis una idea). Frasquitos en forma de biberón llenos de caramelitos rojos y rosas en forma de corazón. Formas de corazón por todas partes. De corazón de mentira, claro, no pienses que te vas a poner a contar ventrículos. Esto me agota, pero en fin: se soporta con paciencia. Eso sí: que nadie se sorprenda si a medida que se acerque el Día V aparecen por aquí algunos desahogos.

Pero desde España, y a través de Internet, me llega el calorcito de la hoguera de San Antón que ahora mismo arde en Navajas. Y el caso es que llega.
Inconexo

Para decir que algo combina bien, nosotros decimos "como pan y chocolate". Aquí se dice "como mantequilla de cacahuete y mermelada". Lo cual asusta un poco, pero es sólo por el shock cultural. En serio. Todo es acostumbrarse. Bueno, yo no me he acostumbrado, pero todo es acostumbrarse. Es un clásico. Es una merienda aprobada por los padres: tiene proteínas y vitaminas a troche y moche. Y más cosas, pero esas no cuentan tanto por todas las otras proteínas y vitaminas, que se ve que compensan o algo. Es uno de esos misterios.

Pero es demasiado dulce. Todo aquí es demasiado dulce, toda la repostería, me refiero. Te deja la boca pegajosa y con sabor a canela confitada, y eso a mí me cansa enseguida. Afortunadamente siempre hay agua a mano. Helada, pero a mano, y toda la que quieras. Recuerdo el vasito de agua que te servían en los Helados Italianos de la Avenida Antiguo Reino de Valencia. Te lo servían en una pequeña bandeja ovalada, de metal. Era para contrarrestar la sed que te entra después de comer dulces. Pero tras el gusto del helado, el agua entraba en la boca tibia y con sabor a cal y a cloro. Y siempre había poca: siempre te quedabas con ganas de más, aunque fuera ese liquidillo templado y rasposo. Aun así, me encantaba cuando me traían la bandejita brillante con el vasito. También me encanta cuando te dan el cuadradito de chocolate amargo en una de esas nuevas cafeterías que siempre están decoradas en madera roja, travertino, y focos halógenos. Eso ahí en España. Aquí las decoran en materias naturales y perfuman el aire con tal mezcla de velas aromáticas que una se ahoga, y cuando pide un café siente que se está bebiendo la Catedral de Notre Dame.

17.1.02

Plop

¿O será quizá pluip? Me corroe la duda. ¿Qué ruido hace un virus al separarse de una superficie? Uno muuuyyyy pequeñito, eso seguro. Quién me iba a decir que esta sería una forma de detectar virus, pero vaya: es en estos casos donde se ve hasta qué punto el ingenio humano se afila.
¿Que de qué hablo? De un artículo del Nature Biotechnology de la semana pasada: un método para detectar y cuantificar virus. Tan sensible, dicen, que es capaz de detectar una sola partícula vírica, y contar todas las que haya con gran precisión. Por el ruidito.
La idea es preciosa: los virus están en una superficie llamada "microbalanza de cristal de cuarzo". Entonces sacuden la superficie de lado a lado, aumentando la amplitud, hasta que por la fuerza de cizalla los virus se "despegan". Y esto hace un ruidito, que electrodos muy sensibles pueden detectar y enviar a un ordenador. Plip. Plop. Cluic. Ploinc. Blip. No puedo poner el dibujito por motivos de copyright, pena. De todas formas el artículo es muy técnico y lo que cuentan tampoco es que suponga una revolución extrema en el campo de la biotecnología, o al menos todavía no. Pero me ha atraído la, si se quiere, poesía de la idea. Es evocadora. Pluic.

16.1.02

Novedades

Gracias a todos los que habéis enviado textos para el jueguecillo de "Luces y Sombras". ¡Todavía hay tiempo de enviar más! No, en serio, de verdad, el plazo termina el 14 de Febrero, o sea, que podéis alegrarnos el día con más textos. Paletadas enteras de tiempo. Que es lo que yo últimamente no tengo en abundancia para relajarme escribiendo en el blog (quién me lo iba a decir; es verdad que relaja).

Pero aun así, no he estado ociosa del todo: hay dos relatos nuevos en su página correspondiente. Cortitos. Pero relatos. Y la neuronilla sigue dale que te pego. Lo que no sé es qué saldrá de ahí. Buf. Miedo.

14.1.02

Sigue siendo lunes

Hace un frío que te descascarillas esta noche. Los coches están cubiertos de una capa gris y chispeante de escarcha, y cuando intentas abrir la puerta, primero no puedes, y luego casi te caes cuando el hielo cede con un cronch. Menos mal que mirando este cuadro me entra calorcito.

¿Y qué hago yo yendo al laboratorio a las diez y media de la noche, me preguntáis? Pues buena pregunta. El tontaina, imagino. Total, era ir para dos minutos de nada, pero al volver, tras haber puesto los cultivos al fresco, se siente una muy bien, con la satisfacción del deber cumplido y todas esas cosas. Pero que conste que he mirado al cielo y el Universo no es azul turquesa pálido: es negro, con estrellas. Menos algunos trocitos, que son de otros colores.
La cámara miente

Lunes. Han venido unos fotógrafos al laboratorio para no sé qué folleto que va a sacar el Departamento. Curiosamente, la sesión no ha consistido en mentir bellacamente pipeteando liquiditos teñidos de azul mientras ponemos cara de estar haciendo algo muy importante, que es lo que suele pasar cuando llega un fotógrafo a un laboratorio y no se encuentra las retortas de líquidos verdes y burbujeantes que la tele nos ha condicionado a encontrar en los laboratorios. La dura realidad es que la mayor parte de los experimentos consisten en pasar potingues incoloros a tubitos con otros potingues incoloros, y cuando pasa algo emocionante suele ser porque ha explotado un matraz en el autoclave o se te ha derramado el bromuro de etidio, lo cual queda rosado y decorativo, pero no divierte mucho, porque no es un potingue amigable.

Pero, como ya he dicho, no ha sido el caso: las fotos han sido neutras, algo sositas, pero muy sinceras, y al menos han salido plantitas, que siempre queda mejor que las consabidas placas de bacterias. El fotógrafo tenía una piazo Hasselblad que nos ha tenido a todos babeando un ratito, eso sí.

Mientras, Javier Armentia nos enseña en su blog el tono azul turquesa que resulta de la composición promedio de la luz emitida por los objetos celestes. Y yo añado, para los curiosos, que el DNA, como todo el mundo sabe, es púrpura, según la broma que circula por todo mi edificio desde hace algunos meses. La viiida está llena de coloooOOOOOOOrrrr...

13.1.02

Irrazonando

Lo de las antenas de Valladolid está alcanzando grado de esperpento. Afortunadamente, existe gente como José Catalá, que ha escrito un artículo claro y directo (y lleno de muy justificable mala leche) al respecto, aquí. Lo digo por si alguien anda buscando un poco de información fiable y una buena perspectiva de hasta qué punto se ha liado la cosa.
Las palabras del miedo

Mientras vosotros pensáis frases y giros bonitos para el cuadro, yo ando leyendo cosas de mucho miedo y desazón, no sé por qué. Desde los bezoares hasta los Rattenköenig, pasando por la terrorífica historia de Punch y Judy, que ha venido siendo contada a los niños durante siglos y que es sin duda más brutal y violenta que la de Drácula. La característica vocecilla sibilante de Punch, secreto de oficio de los maestros titiriteros, de algún modo hace que la historia sea todavía más horripilante.

El inglés es un idioma muy onomatopéyico, pero falla bastante en las palabras para dar miedo. La historia de Punch y Judy se puede calificar como "creepy" y "gloomy", que se pronuncian "cripi" y "glumi". Lo cual, me van a perdonar, no es serio. Son nombres de pececitos de colores. A veces los angloparlantes hacen un valiente intento de atenuar la tontería alargando la "oo" en "gloomy", pero entonces suena "gluuuuumi" y a mí me da todavía más risa. No se puede ir dando miedo con nombres de pececitos de colores, my dear sirs. La historia de Punch y Judy es terrorífica, siniestra, horrible, terrible, espantosa, cruel, o pavorosa. Pero si andas diciendo que es cripi y glumi, dan ganas de ponerse a cantar canciones de Disney, si es que se te pasa el ataque de risa floja, claro...

Bonito, ese cuadro, ¿verdad? ¿No os da ganas de escribir algo al respecto?

12.1.02

Luces y Sombras

Hace unos días os prometí una sorpresa. Hela aquí, por fin. Explico:

Si seguís este enlace o también el enlace "Luces y Sombras" del menú de la izquierda, iréis a una página aparte. Allí se explica todo, en realidad. Para los impacientes, y para los que no quieran adentrarse en Terra Incognita sin saber si hay dragones, diré someramente que se trata de un concurso informal de La Biblioteca: en la página encontraréis un cuadro. Si os inspira algo, que espero que sí, escribidlo y contádnoslo: unas pocas líneas bastarán. ¿Que por qué no digo más? Porque el cuadro habla por sí mismo, ya veréis.

¿Listos? Pues adelante.

¿Cascanueces contra...?

Cascanueces se enfrentó gallardamente a los ratones que querían comerse todos los dulces de María. Con la ayuda de los demás juguetes, puso a raya a las hordas de roedores que amenazaban la existencia de las golosinas. Pero su gran reto vino cuando tuvo que enfrentarse al Rey de los Ratones: un monstruo horrible de tres cabezas. Dicen que los cuentos y las leyendas tienen un poso, muy enterrado a veces, de verdad. La inspiración tiene que venir de alguna parte, al fin y al cabo, ¿no?

A veces, por razones que nadie sabe todavía, un grupo de ratas queda atrapada en lo que se conoce como un Rattenköenig: un Rey. Sus colas se enredan entre sí de manera tan inextricable que no pueden separarse, y terminan formando un círculo, las caras hacia fuera, las colas en el centro, anudadas hasta lo imposible. No sé por qué se les asignan atributos de realeza. Al encontrar estas grotescas formaciones, la sabiduría popular les otorgó extraños poderes: la capacidad de controlar las mentes de las otras ratas para que les trajeran alimentos, por ejemplo. Algunos creían que el Rey se convertía en un solo macroorganismo con una sola mente, capaz de desplazarse y alimentarse por sí mismo, una especie de hidra ratonil. El Rey al que se enfrentó Cascanueces tenía tres cabezas. Pero se han encontrado Reyes de hasta treinta y dos ratas. Así que ahora me imagino el cuento de manera bastante diferente.

Es una de esas cosas...

11.1.02

Llamando a todos los gnósticos

Mientras la histeria colectiva se adueña de la gente con el follón de las antenas de Valladolid, aquí en Corvallis, en pleno campus, y en mi propio edificio (¡qué desfachatez!), algún atrevido ha osado poner carteles llamando a filas a todos los gnósticos que sin duda se escondían, melancólicos, por los rincones. El motivo: reunirse con alegría y buenas vibraciones y fundar una Sociedad Gnóstica según las enseñanzas de Silvia Brown. La criatura firma como optimysthic en su dirección de correo, y si eso no fuera bastante para poner los pelos de punta a Satanás, el hecho de que alguien pueda tomar en serio a Silvia Brown, y encima lo diga en público, y encima lo tenga que ver yo, señala sin duda la tercera trompeta y el final de los tiempos. O algo.

Ah, claro, es que vosotros no conocéis a Silvia Brown. Esa suerte que tenéis. A su lado, Aramís Fuster es un prodigio de educación, sutileza, buenas maneras, fino ingenio, gusto, e inteligencia. Esta, por así decir, dama, sabe de gnosticismo lo que yo de macroeconomía. En realidad, no sabe nada. Sus libros son un batiburrillo aburrido, inconexo, sosón y plagiado de un montón de tonterías de la Nueva Era y otro montón de sensiblerías ñoñas y sin gracia medio inventadas y medio copiadas de guiones de películas malas de sobremesa de las que pasan por Antena 3. Tiene el descaro de atribuirse milagrosos poderes psíquicos que le han permitido resolver complicadísimos casos de desapariciones y asesinatos. Lo cual es mentira. Dice que habla con los muertos, y debe hablar con los muertos más aburridos de la historia, porque todos dicen lo mismo y además mal. Es un pingajo de mujer que vive (muy bien por cierto) del cuento. Y como es lógico, tiene un montón de seguidores que la adoran y se pelean con cualquiera que diga la décima parte de las cosas que yo acabo de decir. Así que encontrarme con el cartelito en cuestión no ha sido el mejor momento del día, no. Pero bueno, siempre da para algún buen desahogo.

Y sí, ya lo sé: los comentarios han desaparecido. Tranquilos, están de obras para arreglar no sé qué cosa, y volverán a estar disponibles mañana como muy tarde.

10.1.02

Por la boca muere el pez

Una noticia absolutamente fabulosa: Javier Armentia se ha animado a iniciar su propio blog. Por la boca muere el pez tiene un celacanto, unos artículos interesantes y útiles, y una selección de enlaces que hay que ver para creer por cantidad y calidad. Así que hale: a disfrutar.
V.V.V.V.V.

Va de comics. Si una imagen vale más que mil palabras, las palabras adecuadas combinadas con los dibujos apropiados forman una combinación imparable. El ataque de los Hombres Halcón en el Flash Gordon de Alex Raymond, cerniéndose en picado sobre la ciudadela de Mongo, los guantes con espolones adelantados agresivamente. El Príncipe Valiente en el puente, adolescente y enamorado, defendiendo el paso frente a un grupo de feroces sajones, gritando "¡Por Ilene!" mientras blande la Espada Cantarina, en una composición clásica de cuadro de museo. Little Nemo en su cama de zancos elásticos. El Capitán Trueno contemplando horrorizado el secreto del castillo del Mago Morgano. Viñetas inolvidables que quedan en la mente como fotogramas.
Y las cosas más sutiles. Moore, ya apuntando maneras en su temprana pero impresionante "V de Vendetta". Las primeras notas de la 5ª Sinfonía (el Destino llamando a la puerta), da-da-da-DUM. Punto punto punto raya: V en Morse. V: la habitación número 5. V: la rosa de la variedad Violet Carson. La uve, letra y número, entrelazándose fuera y dentro de la historia como una enredadera. El protagonista diciendo desde su máscara sonriente de Guy Fawkes (cuyo aniversario se celebra el día 5, el día V, de Noviembre): "No tengo nombre. Puedes llamarme V". Evey, la joven a la que rescata. V y Evey. Y el Dr. Fausto: "Vi Veri Veniversum Vivus Vici". Cinco Vs. Cinco cincos. "Por el poder de la verdad, mientras viví, conquisté el Universo". El título de cada capítulo empieza por la letra V. Y el final de la obra tiene lugar, casi, en la estación Victoria.
Luego Moore se puso a jugar, en Watchmen, con trucos visuales y simetrías. Historias dentro de historias dentro de historias (sólo superado por Gaiman en su cuento sobre la Necrópolis de Litharge), pistas visuales, el grafitti de los amantes de Hiroshima, la impresionante doble página del número V (repleto de espejos, por cierto), que marca el eje central de la historia, a la vez visualmente y por argumento. Y en medio de todo este toma y daca de trucos del oficio, la historia en sí, que dejó a mucha gente temblando y que inició una oleada de revisiones de los superhéroes. Me resistí durante mucho tiempo a leer Watchmen: no quería perder la irrealidad brillante y perfecta del Capitán Marvel, Wonder Woman, Supermán. No quería enfrentarme a monstruos como Rorschach o El Comediante. Curiosamente, no perdí nada tras leerme el comic. Sólo gané cosas.

Ya sé: si alguien no se ha leído estos comics que menciono, esta entrada no va a tener mucho sentido. Lo lamento. Pero tenía que salir. Hoy tengo hambre de maravilla.
¡Continúa la emoción!

¡Ya puedo publicar! Ahora lo que no puedo es ver mi página. Se siente uno como Indy en uno de esos templos perdidos diseñados por arquitectos que se pensaban que la decoración de interiores necesita plantear retos de carácter letal, y que tenían acceso a todos los almacenes de objetos cortantes/punzantes/contundentes del reino. Bueno, al menos parece que ya puedo publicar. Ahora sólo me falta encontrar la entrada que escribí ayer y guardé no sé dónde...

8.1.02

Pepsi Spears

De tanto ir a ver El Señor de los Anillos se me ha formado un reflejo de aversión hacia Britney Spears. La razón es que el cine donde voy a verla (como quien va a tomarse un café al bar de la esquina los domingos) es de una cadena que no sé si es de Pepsi o son muy amiguitos, porque todo es Pepsi por aquí y Pepsi por allá, y se ve que Britney ha entrado a formar parte del grupo en una especie de triángulo de marketing. Así que antes de empezar la sesión (y todavía hay que ir con tiempo porque si no no pillas buen asiento), te bombardean con anuncios y notitas sobre la vida de Britney, así a secas, en familiar y tuteándonos, porque se ve que somos muy colegas ya. La chica parece que, aparte de vender más discos que Biblias, no ha tenido tiempo (sin duda por su juventud) de hacer gran cosa más, así que los ejecutivos encargados de la pantalla se las ven y se las desean para poner datos que puedan resultar interesantes. O quizá sí lo son y a mí el interés se me escapa. Que Britney (así a secas, en plan coleguita, sabes) haya escrito un libro con su madre a mí me parece de poco alcance en los anales de la historia musical (aunque de indudable interés humano para las susodichas), pero vaya, seguramente habrá gente por ahí a la que los mecanismos de splicing del RNA le importen muy poquito (hay gente así de rara). Como decía James Bond, "vive y deja vivir". ¿O era Drácula?
De Re Tornos

Con los alumnos llega el movimiento a varios sectores del campus, por ejemplo el Memorial Union, tan lleno siempre de fascinantes iniciativas ("Trae a tu padre al campus", "Semana del Operador de Radio Navajo"), la librería con sus ofertas especiales y reventa de libros de texto, y el restaurante Pangea velando por tu colesterol a ritmo de sitar. Como regalito de Reyes tardío, Connie Willis tiene un nuevo libro, "Passage", que a las tres páginas ya me tiene enganchada (quitaaaa, fieraaaaa, que aún no puedes ponerte a leer). Las nubes tienen el tono azul pulverulento de un gato persa, y se avecina la Semana de Martin Luther King, el Baltasar de los USA. Melchor y Gaspar serán, supongo, Stephen King y Elvis Presley. Los Tres Reyes Magos.

...crrrtzttzzzzxxxxkcttzzzz...

No sé vosotros, pero yo las he pasado canutas para acceder hoy a la página de edición, y La Biblioteca en sí aparece truncada. Blogger está intentando dar abasto con la reentrada de estudiantes, para lo cual instalaron un par de servidores nuevos, pero no parecen funcionar muy bien, al menos en mi caso; tal cual parece que haya estática o algo porque esto va mal. Bueno, al menos herbasco parece poder pasar la plancha en paz, ¡menos mal! A ver si la cosa se arregla pronto.

En otro orden de cosas, en breve La Biblioteca va a ofrecer a sus lectores algo que será a la vez una joyita para los ojos y un reto para las neuronas. Dejadme que prepare un par de cosas y atentos a las próximas entradas, que pueden ser divertidas.

7.1.02

Vivisección de una mochila

Comentaba antes que han vuelto los alumnos. La mayoría ya son veteranos, agudos conocedores de todos los recursos del campus, pero siempre hay algunos nuevecitos y sin estrenar que se incorporan ahora a la vida académica. Se les nota porque llevan mochilas pequeñas.
La cosa de la mochila tiene bemoles. Tómese una mochila de estudiante veterano al azar, en este bendito campus. Teniendo en cuenta las idiosincrasias climáticas (y de otros tipos) de Oregon, el equipo mínimo necesario es:

Impermeable de GoreTex (por lo de molar mucho)
Taza-termo de café (capacidad medio litro, tapa de rosca, exterior metalizado en color de moda)
Zapatillas de escalar (para el rocódromo)
Zapatos de bolos (para la bolera)
Ropa deportiva (para el rocódromo y la bolera)
Mudita (para después del rocódromo y la bolera)
Par extra de calcetines (los que llevas siempre se acaban mojando)
Libreta de notas molona con miles de bolsillitos en cubierta, contracubierta, lomo, y a veces, hasta en las páginas
Bolis de tinta-gel en colores metalizados
Llavero (peso estimado, 8 Kg)
Paraguas plegable
Linterna (Corvallis no cree en el alumbrado público y a las 5 es de noche)
Teléfono móvil (no disimules, seguro que tú tienes uno en alguna parte)
Walkman/discman/minidisc/adminículo hi-tech para escuchar música
Colección de CDs/cassettes/ minidiscs para el adminículo hi-tech
Cascos ergonómicoflotantes en acabado (cómo no) metalizado, para el mencionado adminículo hi-tech
Gorro. O sombrero. O calcetín viejo. Lo que sea, pero esa cabeza, tapadita
Agenda electrónica
Baterías de repuesto (multiuso)
Un libro (no tengo pruebas de esto, pero debe haber alguno en alguna parte de la mochila)


La mochila elegida no pertenece a uno de los muchos alumnos que aquí se dedican a menesteres étnico-exóticos, porque entonces ya me fallan las palabras. Raro, lo sé... pero no imposible.
Cortocircuito

Se han juntado el hambre, las ganas de comer, el lunes, el retorno de los alumnitos, un experimento largo, y ya de paso Rómulo y Remo, Gilbert y Sullivan, Gárgoris y Habidis, el pan y el chocolate, y otras afortunadas circunstancias de la vida, y entre todas han conspirado para mantenerme alejada de los ordenadores hoy (raro, pero no imposible).
Afortunadamente, los otros dos blogsqueteros han acudido al rescate; tanto rvr como herbasco tienen hoy jugosas e interesantes entradas a las que hincarles el ojo por si alguien estaba ayuno de información interesante y le decepcionó no encontrarla aquí (raro, pero no imposible). En el entretanto, mi buena acción del día ha sido enseñar a una joven universitaria cómo leer un mapa, y ya de paso, la diferencia entre derecha e izquierda. Al menos sólo ha sido a una de los miles de alumnitos que pululan por el campus con ojillos brillantes.
Y luego, en plan justicia cósmica, me he pasado la tarde mirando caer gotitas en tubitos de ensayo (a gotita por cada 13 segundos, cada gotita 50 microlitros, tenían que salir por el tubito un total de 80 mililitros, calculen, calculen). Y finalmente, he llegado a casa dispuesta a cenar y he conseguido freír una lechuga, untar huevo en el pan, y lavar cuidadosamente la tarrina de queso Philadelphia. Tal y como va la noche, es altamente probable que ponga la ropa en el horno y el pollo en la secadora. Raro, pero no imposible.

5.1.02

Otro cuentecito

Hermeneuta me ha enviado lo siguiente, y no puedo dejar de publicarlo porque me encantó.

Allanamiento

Nadie, nadie, había de notar a lo que iban. El éxito de su “operación” estribaba, sólo, en la sorpresa. Por eso se habían buscado, por eso se habían comunicado sus secretos de modo que, ahora, los tres eran uno. Cada uno dependía de los otros dos para conseguir su propósito y éste era el más ambicioso que nadie se hubiera planteado nunca.
Así es que, ahora, cuando había llegado el momento de poner en acto su plan, estaban nerviosos como principiantes a pesar de que en innumerables ocasiones habían realizado “trabajitos” iguales a éste.
Uno tras otro, como gatos, habían trepado hasta el balcón. Lo hicieron como lo que eran; auténticos profesionales que sabían lo que había de hacer cada uno de ellos para que los otros no fallaran. El que parecía ser el jefe – era algo mayor que los otros y su pelo era cano – abrió con facilidad la falleba que servía de cierre al balcón y empujó suavemente la puerta. Ni un chirrido delató la maniobra. El segundo penetró en la estancia, un comedor, y en cuanto sus ojos se habituaron a la oscuridad y hubo comprobado que nada estorbaría sus maniobras hizo una seña a sus colegas que entraron prestamente.
Se orientaron con rapidez aunque sabían que las prisas no eran buenas; mientras los otros dos esperaban, el tercero, aprovechando lo oscuro de su piel, se adentró en el pasillo de la vivienda. Varias puertas daban acceso a las habitaciones.
Desde una de ellas salía un rumor como de gente que habla en sueños. Prestó atención acercándose mucho al cristal velado. Algún niño tenía una pesadilla. Habría que acelerar. Volvió sobre sus pasos para advertir a sus cómplices de que podían empezar a actuar.
Cada uno sabía lo que tenía que hacer y cómo y dónde había de hacerlo. Su práctica hacía de terciopelo cada gesto, cada movimiento; precisión de relojes suizos.
Estaban terminando cuando un llanto que salía del cuarto del que antes salió el rumor de una pesadilla infantil alertó a los dueños de la casa. Luces que se encienden, apresuramiento de los padres del niño que, entre sueños escuchan el llanto del hijo. Los tres “gatos” han de echar mano de toda su sangre fría para camuflarse en la sombra más minúscula. Si son descubiertos sabe Dios lo que les puede pasar, pero, sobre todo, el éxito de la operación se vendría abajo y ellos no pueden permitir que eso suceda; sería una catástrofe.
En perfecto orden, acaban el trabajo y, con gran rapidez, retroceden hasta el lugar de su entrada, cierran la puerta del balcón sin un ruido y descienden a la calle. Sin apresurarse, caminan por el centro de la calzada, desierta a esas horas de la madrugada. La casa que acaban de abandonar se ilumina y se escuchan gritos y carreras.
Ellos tres se cogen por los hombros como tres compadres y desaparecen por la esquina. Gaspar, Melchor y Baltasar están contentos porque, una vez más, han llevado a cabo, con éxito, la misión más importante del mundo: repartir ilusión.


Feliz Noche de Reyes.

4.1.02

Un cadáver en la biblioteca

Este es un desafío que he lanzado en la Lista de Relatos de la Sociedad Tolkien Española. Tómese tan típico tema de las novelas policíacas inglesas y hágase con él lo que se quiera sin extenderse demasiado... Veremos qué frutos da. De momento, y como este es mi blog (ya lo he dicho, ¿no?), pues pongo lo que me salió a mí. Aunque ya se me han ocurrido más cosas.

Un cadáver en la biblioteca

La luz se arrastraba plomiza y mortecina entre los estantes, resaltando los grises del polvo y las telarañas abandonadas en los rincones.
Era un lugar triste para morir. Una biblioteca no es un lugar de muerte, sino de sueño, donde sólo los cuerpos están inmóviles, mientras la mente vuela y se despereza. Y sin embargo, fue aquí donde murió. Solo e inadvertido, su cadáver quedó entre la mesita auxiliar con la lámpara de pantalla verde y las altas ventanas francesas que daban al jardín. El ligero toque de ironía, indudablemente británico, fue que la familia no se dio cuenta. El mayordomo, al día siguiente, al entrar para descorrer las cortinas, encontró el cadáver, ya tieso y frío, y reaccionó con toda la flema que cabe esperar de un mayordomo de la vieja escuela. “Miss Chaffins”, dijo el digno doméstico, “sea tan amable de acercarme la pala del carbón y un periódico viejo. Hay un ratón muerto en la biblioteca”.

3.1.02

Lectores

Esta entrada va para aquellos que, sin concerme, han estado leyendo este blog y han tenido la amabilidad de escribirme para decirme que les ha gustado. A todos, mis gracias: es muy bonito darse cuenta de que gente a la que no conoces de nada pasa unos segundos agradables leyendo estas cosas. No, lo digo en serio: es muy, muy bonito, y os agradezco que os tomárais la molestia de escribir. Muchas veces me he preguntado si estos "libriños", como los llama Verbascum, no serán algún tipo de onanismo mental que no hace más que ocupar ancho de banda. Leer que algunos no lo consideran tal hace que sea incluso más divertido seguir con estas cosas. Por no mencionar que así se me ocurren más ideas, de modo que... temblad mucho.
A escribir

Parece que los blogs están teniendo cierto éxito, de lo cual me alegro porque esto resulta muy divertido. Ayer mismo encontré uno que me gustó mucho: un Taller literario en el que varios autores escriben, comentan, y se desafían mutuamente. Se nota que se lo pasan bien y los relatos son buenos, así que me apresuro a recomendarlo y a incluírlo en mis enlaces, porque merece la pena: sólo un ejemplo más de lo versátiles que pueden llegar a ser los blogs. Desde las noticias astronómicas y las reflexiones sobre ciencia de rvr hasta las preciosas entradas de Verbascum, sean sobre setas o el "recol delmundo", pasando por... Bueno, por esto mismo que estás leyendo.
Los blogs están aquí para quedarse. Y yo digo: albricias.
Cruce de señales

Mike, el pollo sin cabeza, vivió cosa de dos años después de ser decapitado por su dueño Lloyd Olsen, que no esperaba que el animalito decidiera no dejar que la falta de cabeza afectara a su estilo de vida. Alimentado mediante un cuentagotas, engordó y ganó mucho dinero, y murió una muerte ridícula de estrella de rock en una habitación de hotel. La mayoría de pollos descabezados hacen honor a la expresión y llevan a cabo una breve, siniestra y espasmódica carrera antes de dejar de moverse para siempre. Mike, apenas con la ayuda de la médula espinal y un oído, evitó tan tragicómico destino y alcanzó fama y fortuna. Y ya veo que muchos estáis viendo venir una moraleja. Seguramente la hay, y probablemente a muchos ya se os han ocurrido varias... Así que no hace falta que yo ponga ninguna.

Además, yo hoy en realidad quería escribir algo lírico y bonito sobre los días soleados de invierno, pero vaya, se interpuso otra sinapsis diferente. Paciencia.

2.1.02

A la luz de los escorpiones

Los escorpiones brillan bajo luz negra. A la luz del sol, pueden presentar un ligero tono verde irisado, que se nota más a la luz de la luna: es la fluorescencia que les proporciona un compuesto de su cubierta hialina. Relucen, verdes y fantasmagóricos, y los imagino en el desierto de un planeta moribundo, eternos supervivientes, deslizándose con susurros y chasquidos quitinosos, brillantes como luciérnagas, sin temer a los ya extintos pájaros. ¿Proyectarán sombras en la penumbra violeta? Imagino un lago de aguas oscuras rodeado de escorpiones como un collar refulgente: un mundo negro estampado en verde lechoso.
Tisífone, una de las Furias, usaba un látigo de escorpiones. Quizá incluso sus hermanas Megera y Alecto temieran semejante arma, hecha de veneno y luz. Pero los escorpiones no saben de estas cosas, y se escurren tranquilos y tímidos bajo las rocas, inconscientes del pequeño milagro cuántico de su caparazón.

1.1.02

La Comunidad de la Plumilla

Gracias a los buenos oficios de rvr, el bello icono que se puede ver a la izquierda de sus pantallas les llevará a la plaza de los weblogs: un centro desde el que poder contemplar de un vistazo bloggers/bitácoras/libriños de gran calidad, cuidadosamente seleccionados a mano por nuestros infatigables lectores y escritores, que les proporcionarán horas de entretenimiento garantizado en un marco incomparable con muchísima clase y applets de Java útiles y que no obstaculizan la carga. Toma ya. Y no lo digo porque esté el mío, que conste. Somos pocos, pero buenos, y de aquí a nada seremos más, y seguiremos siendo buenos. ¡Felices lecturas!
Un poco de autobombo

Ah, y La Biblioteca empieza el año con buen pie: antes de que entráramos en el 2002 en Corvallis, se habían superado las ¡mil! visitas desde que se inauguró el contador hace menos de un mes. ¡No está mal, no! Más gracias a todos, excelente regalo de Año Nuevo, este. Espero poder seguir manteniendo vuestro interés durante los próximos doce meses.
Archivos

Bueno, hale, ya se ha pasado la fiebre pirotécnica y ya estamos todos encarrilados para empezar... la verdad es que para empezar otra semana, simplemente. El ataque trascendente y las escuchas de blues y soul quedan ahora para tardes lluviosas de sábado (o para mañanas soleadas de martes, que me conozco), y el único vestigio de los últimos días es una semana truncada que tiene el lunes en el miércoles, lo cual no me parece mal, ¡muy al contrario!

Además, aquí no hay Reyes Magos, de modo que ahora todo vuelve a la normalidad, salvo por la ausencia de alumnos, que volverán a finales de semana. Yo, mientras, para ir calentando, he cambiado la presentación de los Archivos, y ya no se ven esos números feos: ahora se puede acceder a las entradas de cada mes pinchando sobre el nombre correspondiente. Total, me ha costado apenas dos horas y media de trastear con lo que se suponía era un trabajo sencillo de copiar y pegar el código... Buf.
Probando, probando...

[Daurmith se asoma por una esquinita de la Biblioteca y mira alrededor]

Hm...

[Daurmith pasea entre las estanterías, dando golpecitos a los estantes y pasando la mano por el revoque de la pared, comprobando las puertecitas de los armarios, el sellante de las ventanas, y el polvo de los rincones.]

Mmh-mh...

[Prueba de las luces, la caja de fusibles, el mundo exterior, el mundo interior...]

Pues sí. Parece que todo sigue en orden. Buf.